Sinopsis:
La piel de los tomates reúne treintaiún cuentos inéditos de José Jiménez Lozano, Premio Cervantes de Literatura. En cada uno de ellos «vibra el ser y lo eterno se esconde en cualquier pliegue de la narración, por lo que estos cuentos permiten renovar la mirada y sorprender, donde menos lo esperemos y con la forma más desconcertante, el susurro o el estallido de la vida en su misteriosa belleza» (del prólogo). Como el propio autor afirma: «El pequeño relato cuenta frustraciones, sufrimientos, sueños y alegrías del hombre, irrumpe en quien oye y lee, como irrumpió en quien escribió, y, en la instantánea de su presencia, le hace contemporáneo de lo que cuenta, le pone en su situación, y de ahí se sale verdaderamente herido o gozoso. Pero, sobre todo, se sale lúcido».
Jiménez Lozano presenta, con el tono propio de una conversación coloquial al airecillo del atardecer o como un susurro, unos personajes de origen y vida sencillas (aldeanos en su mayor parte), que descubren la llegada de una Modernidad insensible e inhumana. Estos personajes advierten que la técnica y la velocidad modernas devoran la tradición y el valor de las cosas pequeñas que acompañan al hombre cotidianamente.
Así, el cultivo primoroso de unos tomates, el cuidado diario y cariñoso del jardín, la construcción laboriosa y esmerada de la propia casa, el valor del recuerdo y la memoria de los difuntos o las historietas familiares que se descubren poco a poco se presentan como expresión de una vidas que procuran descubrir el brillo de la grandeza humana, rodeada de belleza y costumbres.
Crítica:
El autor expone una crítica clara e incisiva contra la “nueva moral”, que pisotea la dignidad humana y crea situaciones dramáticas en sus cuentos. La eutanasia, el sexo sin freno y descarnado, el exhibicionismo impudoroso y superficial o un ecologismo a favor del mundo contra el hombre hacen que el lector asista a un proceso degradante que exige de sus protagonistas un heroísmo digno de ser narrado. Estamos por tanto ante una obra digna de ser leída.
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