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I. FISICA. Generalidades. Cuando se observan visualmente los objetos, se aprecian en ellos unos atributos, gracias a los cuales se les puede identificar. Los más importantes son: la forma, el tamaño y el e., aunque existan otros como el brillo, textura, duración, transparencia, etc., que sirven para completar la identificación. Se puede decir que el c. es el atributo que permite distinguir visualmente dos objetos de igual forma y tamaño.
El e. es una sensación visual que requiere un conjunto de elementos: una fuente luminosa (sin luz no se ven e.); un objeto que refleje la luz; un ojo que reciba dicha luz reflejada; y, por último, un cerebro que interprete el mensaje enviado a través del nervio óptico, desde los receptores situados en la retina. Desde que la luz sale de la fuente hasta que entra en el ojo, suceden una serie de fenómenos que son netamente físicos. La transformación de la luz en impulsos nerviosos es un fenómeno fisiológico y, finalmente, la interpretación de estos impulsos cae en el campo de la Psicología. La medida de c. rojo, verde y azul, respectivamente, con ayuda
de unas lentes, proyectan su luz sobre una pantalla
blanca. Disponiendo convenientemente los tres círculos
luminosos se observa lo detallado a continuación. La
zona en que se superponen las luces roja y verde aparece
amarilla; donde se superponen las luces roja y azul aparece un magenta; y donde se superponen las luces verde
y azul se ve un verde azulado. En la parte central,
donde se juntan las tres luces, se obtiene un blanco. Si
se continúa el experimento haciendo que los tres discos
luminosos queden superpuestos formando un solo círculo y se varían independientemente las tensiones aplicadas
a las tres lámparas, con lo cual cambia la intensidad de la
luz emitida por cada una de ellas, se ve que el e. obtenida ya no es blanco, sino que se modifica a medida que se
alteran las tensiones. Con un ajuste adecuado de las tensiones de las tres lámparas, es posible obtener cualquier
e. Este experimento es la base de los colorímetros o
700 nm aparatos destinados a la medida del e. Sirve también
para demostrar una propiedad muy importante del c.:
su trivariancia, es decir, que depende de tres variables. Como se verá más adelante, al especificar un c. se dan dos coordenadas, que indican su cromaticidad y una tercera variable que es la luminancia en c. luminosos por sí mismos; la reflectancia en c. de superficie, y la transmitancia en objetos transparentes.
Para especificar un c. es necesario conocer las características de los elementos que se citaron al principio como necesarios para tener la sensación de e.: la fuente del c. resulta complicada, precisamente por esta dependencia de la Física, la Fisiología y la Psicología.
Síntesis y medida de colores. Es un hecho conocido que los c. se pueden obtener mezclando unas cuantas sustancias coloreadas, y que mezclando luces de varios e. se obtiene una luz de otro c. Ello se puede conseguir mediante un sencillo experimento que permite estudiar las denominadas mezclas aditivas de c. Tras la luminosa, el observador que representa el conjunto ojo-cerebro y las propiedades del objeto de reflejar más o menos las luces de diferentes c. La Comisión mt, de Iluminación, tomando como base las medidas realizadas con un conjunto de observadores, acordó en 1931 definir el «observador patrón» de colorimetría, por medio de las funciones , i, que son las representadas gráficamente en la fig. 1. Estas curvas indican las cantidades que hay que poner de cada uno de los c. primarios X, Y, Z, para igualar a cada uno de los c. del espectro.
Por acuerdos internacionales se ha llegado también a una normalización completa de las fuentes luminosas más usuales. Así, p. ej., existen entre otros: el iluminante A, representativo de la luz de incandescencia y el iluminante C, equivalente a la luz de día natural. La acción del objeto sobre la luz que recibe se puede medir con instrumentos apropiados. El porcentaje en que cada una de las radiaciones del espectro es reflejada por el objeto se denomina reflectancia espectral, El porcentaje en que cada una de las radiaciones del espectro es transmitida por el objeto se denomina transmitancia espectral.
En el sistema de especificación de c. que actualmente se utiliza en todo el mundo, se calculan las llamadas coordenadas de cromaticidad por medio de unas fórmulas en las que intervienen: las funciones que definen al observador patrón, la distribución espectral del iluminante y la reflectancia o la transmitancia, según que el objeto sea opaco o transparente. Un diagrama cromático es un sistema cartesiano donde se representan los c. por sus coordenadas de cromaticidad; en la fig. 2, se muestra tal diagrama. La línea curva exterior es el lugar geométrico de los c. espectrales puros. Los números junto a cada punto indican las longitudes de onda en nanómetros (lO—o m.). La línea recta que une los extremos del espectro es donde se representan los c. púrpura puros. También se han dibujado las zonas que corresponden a los diferentes c. Es imposible dar unos límites perfectamente definidos, pues el paso de un c. a otro es tan continuo que es difícil precisar la línea de separación. Los puntos A y C son los representativos de los iluminantes patrones A y C. Una de las propiedades más importantes del diagrama cromático es que la cromaticidad resultante de la mezcla de dos c. está sobre la línea recta que los une, en un punto situado a distancias de los extremos inversamente proporcionales a las cantidades respectivas de los c. que forman la mezcla.
V. t.: LUZ I; FOTOMETRÍA |