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Gran Enciclopedia Rialp: Humanidades y Ciencia. Última actualización 1991
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Premislida (piemyslida), Dinastía
Categoria:
Historia
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
    Orígenes. Dinastía nacional checa, que reinó en Bohemia (v.) desde la segunda mitad del s. IX hasta 1306, y en Polonia (v.) de 1300 a 1306. Según una leyenda registrada en el s. XII en la Chronica Boemorum de Cosmo de Praga, el fundador mítico de la dinastía fue Premysl el Labrador, casado con Libuse, hija del príncipe Krok (Crocco), fundador de Praga. Las investigaciones históricas han demostrado en Praga la existencia del centro de la tribu de los checos, cuyos príncipes, aprovechando el eclipse de Gran Moravia, consiguieron (a costa de reconocer la dominación franca en el 895) fundar el Estado de Bohemia. En tiempos del primero de los P. conocido, Borivoy I (m. ca. 894), probablemente bautizado por S. Metodio, y de su hijo Spitignev I (aprox. 895-905), comenzó la evangelización del país. Aprovechándose de las luchas por la sucesión de los carolingios en Alemania, el tercero de los P., Bratislao I (905-921), casado con una princesa polabia, logró liberarse de la influencia germánica y proseguir victoriosamente la unificación de los checos.
      La evangelización del país se reanudó durante el reinado de S. Wenceslao (v.), quien en 929, amenazado por la invasión de Enrique el Pajarero, tuvo que reconocer su soberanía y favoreció la misión bávara, lo que aumentó la oposición interna, apoyada por su hermano menor Boleslao; éste, en circunstancias oscuras, contribuyó al asesinato de Wenceslao. Boleslao I el Cruel (935-967/72), obrando de común acuerdo con los eslavos polabios, infligió una derrota a Otón I en el 936, pero al cabo de 14 años de encarnizados combates tuvo que reconocer la soberanía del Imperio, haciéndose vasallo del duque de Baviera. Su participación en la batalla de Lechfeld en el 955 le valió probablemente la anexión de Moravia, Eslovaquia, Silesia y el territorio de Cracovia, anexión esta última que en nada perjudicaría su alianza con Mlescko I (V. PIAST, DINASTÍA).
      Dependencia del Imperio. El hijo de Boleslao I, Boleslao II el Piadoso (967/72-999), a pesar de sus éxitos en la organización de la Iglesia checa que le valieron su apodo, no supo conservar su posición de independencia respecto al Imperio y, tras haber conspirado con Enrique de Baviera el Pendenciero, se vio obligado a rendir homenaje a Otón III. La derrota que en el 990 le infligió Mieszko de Polonia trajo consigo la pérdida de Silesia y el territorio de Cracovia. No obstante, el duque consiguió eliminar definitivamente (995-997) a sus rivales de la dinastía de Slavnik de Libice (en Bohemia oriental), apoyado por Boleslao el Valeroso de Polonia, quien habiendo intervenido en la lucha por la sucesión de Boleslao II sostuvo primeramente al hijo primogénito de éste, Boleslao III el Rojo (999-1003) contra sus hermanos menores Yaromir y Oldrich (Ulrich), aliados de Enrique II; pero en 1004 el soberano de Polonia eliminó a su vez a Boleslao III y se hizo temporalmente dueño de Praga, de la que no tardó en ser expulsado por Yaromir (1004-12), destituido seguidamente por Oldrich (1012-33), ambos fieles aliados del Imperio. El hijo del segundo, Wetislav I Aquiles (1033/35-55), haciendo gobernado en Moravia todavía en vida de su padre, se aprovechó de las luchas intestinas de Polonia para invadirla en 1039, llegando hasta Gniezno y Poznan y llevándose las reliquias de S. Adalberto. Al regreso de esta incursión, Watislav se apoderó de Silesia, la cual hubo de devolver en 1050 (definitivamente en 1054) a Casimiro el Renovador, duque de Polonia, mediante la promesa de un tributo.
      En virtud del reglamento de sucesión promulgado por Blretislav en 1055, el trono de Bohemia recayó primeramente en su hijo primogénito, Spitignev II (1055-61), y después en su segundo, hijo, Bratislao II (1061-92), que desde 1059 gobernaba Moravia (v. MORAVIA II). Tras haber procurado entablar buenas relaciones con Boleslao II el Atrevido de Polonia y con el Papa, Bratislao se alió a Enrique IV, haciéndose enemigo declarado de Polonia, la cual alentó la oposición de sus hermanos menores. El apoyo prestado por Bratislao al Emperador en la lucha de las Investiduras (v.), le valió la obtención temporal (1075-79) de Lusacia, y esperanzas no realizadas sobre Austria (1081-82), y más tarde (en 1085) la corona real que le fue otorgada a título personal, así como vagas perspectivas sobre la corona de Polonia. Tras el efímero reinado de Conrado I (1092), el trono de Bohemia recayó en el hijo de Bratislao, Bretislav II (1092-1100), quien habría de luchar largamente (1093-99) contra Polonia por la posesión de Silesia, de la cual sólo logró conservar el territorio de Klodzko (Kladsko, Glatz).
      Después de abolir el principio de sucesión establecido en 1055, Bretislav II dejó el trono a su hermano menor Borivoy II (1101-07), depuesto, con la ayuda militar de Boleslao III de Polonia y de Colomán de Hungría, en beneficio de su primo Svatopluk (1107-09). La intervención del Emperador no tardó en dar el poder al tercer hijo de Bratislao II, Ladislao I (1109-25), quien a cambio de los servicios prestados a Enrique V recibió en 1114 la dignidad hereditaria de copero del Imperio. El sucesor de Ladislao, Sobieslao I (1125-40), rompería, sin embargo, las buenas relaciones con el Imperio, infligiendo en 1126 en Chlumec (Kulm) una derrota a Lotario III. Pero la oposición feudal, que tuvo que reprimir, obligó a su sucesor, Ladislao II (1140-73), a buscar el apoyo del Imperio. Habiendo participado con Conrado III en la segunda Cruzada, y con Federico Barbarroja (en 1157-58) en las expediciones contra Polonia y Milán, fue coronado rey en 1158. Pero esta nueva dignidad no preservó a los P. de un eclipse durante el reinado de Sobieslao II (1173-79), de Bedrich (Federico) (1179-89) y sobre todo de Conrado II (111) Otón (1189-91).
      Política de expansión. La astuta política del hijo de Ladislao II, Premysl I Otocar (1192/97-1230), temporalmente depuesto (1193-97) por Enrique VI en provecho de su primo Enrique Bretislav, obispo de Praga, le valió la vuelta al trono y la atribución del título real hereditario, reconocido sucesivamente por Felipe de Suabia (1198), Otón IV (1203), Inocencio III (1204) y Federico II, cuya Bula de Oro de Sicilia (1212) amplió la independencia de los P. respecto al Emperador. El complot tramado contra Premysl por los grandes fue reprimido con la ayuda de los caballeros y de las ciudades, mientras que la oposición del obispo Andrés (1216) fue anulada a costa de un gran privilegio para el clero (1222). El hijo de Premysl I, Wenceslao I (1230-53), se alió contra Federico II al duque de Baviera y al de Austria (1238). Amenazado por la invasión mongola en Moravia (1241), Wenceslao aseguró poco después la sucesión de Austria (v. AUSTRIA II), designando primeramente (1246) a su hijo primogénito, Ladislao, y después (1251) a su segundo hijo, Premysl, margrave de Moravia desde 1247. Éste, convertido en rey de Bohemia como Premysl II Otocar (1253-78), terminó la guerra contra Hungría (v. HUNGRíA III) por la sucesión de Austria, concluyendo en 1254 una paz en virtud de la cual Austria quedaba en poder de Premysl, en tanto que Estiria pasaba a Bela IV.
      Una segunda guerra contra Hungría permitió a Premysl la anexión de Estiria (1260) y de Carintia con la Carniola (en 1269). Nombrado vicario del rey Ricardo de Cornualles (1264), Píemysl II intentó, a la muerte de éste, obtener el trono de Alemania, pero fue rechazado por Rodolfo I de Habsburgo, quien le desposeyó de los países austriacos (1276) y le derrotó en Dürnkrut (1278), donde Premysl pereció. Su hijo menor, Wenceslao II (1278-1305), al principio bajo la tutela de Otto de Brandeburgo y apartado después por un tiempo del poder por Zavis de Falkenstein (1284-90), se apoderó en 1291-92 y en 1300-03 de Polonia, siendo coronado rey en 1300, a pesar de la furibunda oposición de Ladislao I el Breve. En 1289-91 y en 1303, logró extender su poderío sobre una parte de Silesia. La tentativa de adquisición del trono de Hungría tras la extinción de los Arpads (v.) terminó en fracaso (1304) a causa de la oposición de Carlos Roberto de Anjou, apoyado por el emperador Alberto de Habsburgo. El último de los P., Wenceslao III (130506), no tardó en ser asesinado después de su acceso al trono de Bohemia. Una pequeña rama de la dinastía se mantendría hasta 1521, como príncipes de Opava y de Ratibor en Silesia. Por el lado materno, la sucesión de los P. pasó a los Luxemburgo (v.), cuya casa reinaría en Polonia hasta 1437.
TADEUSZ ROSLANOWSKI.
    BIBL.: W. WEGENER, Die Premysliden, 2 ed. Gotinga 1957.
     

Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Gran Enciclopedia Rialp, 1991.
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