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Fue llamada Higüeras o Hibueras, por las muchas calabazas, jícaras y morros que flotaban en la costa atlántica; Guaymura, por un pueblo indígena, cerca de Trujillo; y Honduras, por las profundidades del mar y las grandes depresiones de la tierra.
1. Periodo precolombino. En el país existió la gran civilización maya pero, a la llegada de los españoles, sólo quedaban las ruinas de Copán (v.) como evidencia muda de esa gran civilización. Fueron visitadas y descritas por el lic. Diego García del Palacio. Se dice que el príncipe Meconetzin, llamado también Topiltzin Axitl, último de la nación tolteca, fundó el reino de Hueytlato o Payaquí, cuya capital era Copán. A la llegada de los españoles, H. estaba poblada por chortís, lencas, chorotegas, payas, xicaques, caribes, sumos, albatuinas y chontales o matagalpas. Su grado de civilización era muy atrasado; se dedicaban a la caza y la pesca; cultivaban maíz, frijoles, cacao, yuca, calabazas, etc. Vivían en ranchos hechos de madera, cubiertos con hojas de bijao o palmeras. Sus costumbres eran sencillas. Se hablaban los idiomas mexicano, mangue o chorotega, lenca, chortí, caribe, xicaque o torrupán, paya, etc.
2. Descubrimiento y conquista. En el cuarto y último viaje de Colón fue descubierta la isla de Guanaja, llamada isla de los Pinos por los españoles (30 jul. 1502). Arribó la expedición a Punta Caxinas (Ieacos), hoy punta Castilla o cabo de Honduras. El P. Alejandro ofició la primera Misa en tierra centroamericana (14 ag. 1502). En la desembocadura del río Tinto, enarbolaron la bandera de Castilla y tomaron posesión en nombre de los monarcas españoles (17 ag. 1502). La expedición continuó por la que llamaron costa de las Orejas, porque los indios tenían las orejas muy grandes, pues usaban aretes. Una tempestad se desencadenó y, al doblar el cabo Gracias a Dios, terminó la tempestad y Colón dijo: «Gracias a Dios que hemos salido de estas Honduras», de aquí el nombre del país y del cabo.
Conquista. Andrés Niño descubrió el golfo de Fonseca (llamado Chorotega). En 1524, Gil González Dávila recorrió el Atlántico. Cerca de Puerto Cortés se le murieron 17 caballos, que arrojó al mar, y llamó al lugar Puerto Caballos; pasó después al cabo Manabique y fundó San Gil de Buenavista; regresó después y se internó en el departamento de Olancho. Peleó con Hernando de Soto en Toreba. Cuando se dirigía a San Gil de Buenavista fue reducido a prisión en Choloma, por Juan Ruano, teniente de Cristóbal de Olid. Después de la muerte de Olid, se dirigió a México con Francisco de las Casas. Cristóbal de Olid fue enviado por mar, por Hernán Cortés. Fundó Triunfo de la Cruz, el 3 mayo 1524. Se dijo que le había hecho traición a Cortés y, para castigar su deslealtad, envió a Francisco de las Casas. liste enarboló banderas blancas en señal de paz. Durante la noche, hubo una tempestad y las Casas, náufrago, fue llevado prisionero a Naco, donde se reunió con Gil González Dávila, quien también era prisionero de Olid. Se confabularon y asesinaron a Olid en Naco (1524) y después regresaron ambos a México. Hernán Cortés (v.), no teniendo noticias ni de Olid ni de las Casas, emprende por tierra la épica jornada a H., atravesando pantanos profundos, ríos caudalosos y montañas impenetrables. Funda la villa de Natividad en Puerto Caballos, pasa a Trujillo y emite las ordenanzas de la ciudad, regulando la vida del puerto y de sus habitantes en todos sus detalles (1525-26). Bartolomé de Celada funda la villa de la Frontera de Cáceres en Olancho, tomando posesión del territorio, conforme a las costumbres de la época. Luchan contra los españoles los caciques: Ticohuitl, Poto, Mendereto, Mazatl y Pizacura, en Trujillo.
Diego López de Salcedo fue nombrado gobernador de H. (20 nov. 1525). Hizo un viaje desastroso a Nicaragua y actuó cruel e inhumanamente. Envió muchos indios como esclavos a las Antillas. Murió en Trujillo, sucediéndole en el mando Andrés de Cereceda. Diego de Albítez, nombrado gobernador, naufragó y murió cinco días después de su arribo a Trujillo. Diego Méndez y Vasco de Herrera se disputaban el poder, muriendo éste asesinado. Los indios se sublevan encabezados por el cacique Pizacura. Cereceda trasladó la capital a Naco, donde fundó la villa de Santa María de la Buena Esperanza. En el camino, los atacó el cacique Xocremba y fue cruelmente sacrificado. Desesperados los colonos, llamaron a Pedro de Alvarado (v.). El tesorero Diego García de Celis fue a Guatemala a suplicarle que viniera a socorrerlos. Llega a Buena Esperanza y se hace cargo del gobierno (21 mayo 1536); funda San Pedro Sula (27 jun. 1536). Juan de Chávez fue a fundar la ciudad de Gracias, pero no habiéndolo realizado, lo hizo Gonzalo de Alvarado en el lugar de Opoa (1536). D. Pedro hace el repartimiento de los pueblos aborígenes de H.
Francisco Montejo fue nombrado gobernador de H. Envió a Alonso de Cáceres a Gracias, quien después de evasivas es admitido por el ayuntamiento de la ciudad. Cáceres funda la ciudad de Santa María de Comayagua (1537). Los indios incendian la ciudad. Lempira reúne a todos los pueblos contra los españoles y se fortifica en la provincia de Cerquín. Cáceres se vale de la traición, envía un parlamentario y, a la grupa, un arcabucero.
En Coyocutena o Piedra Parada, en el- macizo del Congolón (hoy departamento de Lempira), se encuentra Lempira. Se le dice que se someta a los españoles, él contesta «La guerra no ha de cansar ni espantar a los soldados; el que más pueda, ése vencerá». El soldado le disparó y murió el heroico cacique.
Régimen jurídico. Por gestiones de fray Bartolomé de Las Casas (v.) se emiten las Ordenanzas de Barcelona (20 nov. 1542). El 16 mayo 1544, se inaugura la Audiencia de los Confines en Gracias, porque la ciudad de Comayagua o Valladolid no tiene los medios necesarios y queda muy aislada. Es presidente de la misma Alonso de Maldonado. Oidores: Diego de Herrera, Pedro Ramírez de Quiñonez, y Juan Roxel. Jurisdicción: Yucatán, Chiapas, Cozumel, los países de Centroamérica y Panamá. Conocería de los asuntos civiles mayores de 10.000 pesos. Fray Bartolomé de Las Casas lucha en favor de los aborígenes. Pide -que no se les maltrate y que se revisen las encomiendas y repartimientos. Maldonado le dice: «sois un bellaco, mal hombre, mal fraile, mal obispo, desvergonzado, merecéis ser castigado». Y el sacerdote respondió: «Yo merezco muy bien todo eso que U. S. dice, Sr. Lic. Maldonado».
La conquista pacífica de Taguzgalpa. Se intentó conquistar esta provincia y la de Tologalpa (1594), situadas en la costa atlántica. Habitadas por diversas tribus inquietas, separadas por el río Yare, perteneciente la primera a H. y la segunda a Nicaragua. «Son más que los pelos que tienen los venados», dice el historiador Vázquez. Algunos indios viven organizados a modo de república, otros en parcialidades y familias. Generalmente, unas tribus son enemigas de las otras. Tribus: lencas, albatuinas, xicaques, mexicanos, taguacas, payas, yaras, taupanes, taos, pantasmas, gualas, alaucas, guanaes, guaaes, aguagualtecas, etc. Taguzgalpa se pobló primeramente por mexicanos. Eligen como jefe al más valiente. Viven sin ley, sin rey y sin asiento; andan en manadas como fieras salvajes, aprendiendo de ellas crueldades y consultándolas en sus agüeros y supersticiones. Hacían incursiones a Cuscateca, Agalta, Jamastrán y Olancho, para robar y matar a los que hallaban, con crueldad bárbara y fiereza inhumana.
En 1604, penetró el P. Esteban Verdelete con Juan Monteagudo a predicar en la tierra de los taguacas, regresando a Guatemala porque los indios lo dejaron sin guía, alimentos ni socorro alguno, pues huyeron abandonándolos en una espesa montaña. Orientados por el sol y con muchas dificultades, pudieron salir a Comayagua. Se dirige a Guatemala y después a España. El rey le concedió permiso para seguir sus exploraciones en Taguzgalpa, llevar más religiosos y fundar en H. la custodia de la Concepción. Llegó a Guatemala a fines de 1608. A principios de 1609 salió con Monteagudo para H. Llegados a Comayagua, supieron que los mexicanos estaban en guerra con los taguacas. En Comayagua, se les unieron el lic. Juan de Vaide, cura de Olancho, y fray Andrés de Marcuellos, vicario del convento de Comayagua, oriundo de Guatemala, quien era fervoroso y conocía la lengua mexicana, y el capitán Alonso de Daza con otros tres españoles, vecinos de Olancho. Determinaron hacer su entrada por el río Guayape, cerca de Guampao. Guiados por los indios y defendidos por Daza, después de atravesar muchas breñas llegaron a unas rancherías y alojamientos de indios muy dispersos. Las casas estaban fabricadas con cuatro palos y con techos de hojas de vijao. Salieron a recibirlos cerca de 100 indios, esparciendo flores en el camino y sobre los misioneros, con música de caracoles y bailes a su usanza, mostrando gran regocijo y contentos de ver a los religiosos en sus tierras. Lo que no le pareció al capitán Daza y ttivolo por mal presagio fue un grupo de indios entilados, tiznados de negro, agujereadas las orejas y narices, pendientes de ellas huesitos y otras brujerías, con grandes penachos de plumas de papagayo en la cabeza y en las manos agudas lanzas. Comunicó Daza a Verdelete sus temores, quien le contestó que no debía ser más que lo que Dios quisiese.
Los indios andaban desnudos y sólo con hojas de árboles o con algún caracol pendiente de cordeles cubrían la honestidad. Los misioneros clavaron una alta cruz y, por medio de Marcuellos, les ofreció gastar muchos días o todos los de su vida, si era necesario, en instruirlos y enseñarles el camino del Cielo, que para eso había venido adonde ellos. Se hizo una enramada para que sirviera como iglesia y les defendiese del sol. Habían llegado a ese lugar a fines de enero de 1610. Los indios se mostraban buenos cristianos. Les suministraban buen pescado, plátanos y miel de abejas, aunque el maíz que tenían era poco, pues no les gustaba la agricultura. Se contentaban con la volatería, la caza y la pesca. El P. Esteban les predicaba a los mexicanos, Monteagudo a los taguacas y el P. Marcuello a los lentas, que tenían intrincado idioma y eran de natural alevoso e inconstante. El P. Vaide con Diego y Pedro Rodríguez regresan a Olancho. Con fray Esteban quedan Daza y Alonso de Escobar. Los lentas y taguacas se ausentan del poblado. Los frailes tomaron como prenda a los hijos, pero en mayo se habían ausentado las mujeres de los lentas y taguacas; sólo quedan los niños. Un niño le dice a Verdelete «Sepa Ud. que los quieren quemar, que así lo he oído tratar a mis padres. Si quieren escapar, huyan; yo creo que esta noche vendrán a prender fuego los lentas, taguacas y taupanes», que por el cariño que le tenía le avisaba. Orando y confesando se pasaron cerca de cuatro horas; ya cerca de medianoche, una gritería espantosa, acompañada de silbos y ruidos, interrumpe el silencio del pueblo. Acuden a la puerta los futuros mártires; todo el pueblo está ardiendo en llamas, muchos indios tiznados, con lanzas en las manos, escoltan a otros que traen tizones con los que están quemando la iglesia. El P. Verdelete con una cruz en la mano les predicó, reprendiéndoles el acto. El P. Monteagudo les dice resueltamente: «no crean que le tenemos miedo a la muerte, la hemos venido a buscar, pues sólo Dios es dueño de la vida y no ustedes, esclavos de Satanás, idólatras de leyes de perdición y secuaces del demonio». Los indios huyeron precipitadamente. Los taguacas habían desaparecido llevándose a los mexicanos como esclavos.
Los misioneros, guiados por Daza, regresaron a Comayagua. Verdelete pasó a Guatemala y consiguió licencia para volver con 25 hombres, trayendo como cabo al capitán Daza. A fines de 1611, llegó a Comayagua, después pasó a Olancho. Comenzó catequizando a los lentas. Después el capitán Daza salió a buscar a los rebeldes y fue asaltado por los indios. Un soldado capturó a un guerrero taguaca muy valiente. Dos españoles, sin saberlo Daza, le clavaron la mano derecha a un árbol, con una herradura de caballo y ocho clavos, de lo que murió. Los taguacas fingen sometimiento, dicen que quieren recibir el bautismo, pero que sólo vayan los dos misioneros y Daza con algunos soldados, pero sin arcabuces. Los frailes ordenan a Daza que vaya a explorar. Era entrado el mes de enero de 1612 cuando partió el capitán Daza en busca de los indios. Daza debía enviar un papel, pero como a los cuatro días vieron venir siete u ocho canoas y en cada una dos indios, le dijeron a fray Esteban que Daza los llamaba y como el fraile les pidió la carta o señal convenida, le aseguraron que, por haber tirado un mico a un soldado, los indios se disgustaron y el capitán Daza estaba muy afanado pacificándolos. Se embarcaron 10 personas. Después de navegar algún tiempo, doblaron una falda y, en las orillas de ella, vieron innumerables indios tiznados y embijados, con sus penachos de plumas y lanzas, y en una lanza muy alta puesta una cabeza que parecía la de Daza y en otra algunas manos de españoles, una de ellas con herradura y clavos. Fray Esteban, que fue el primero que tomó tierra, les increpó duramente, anunciándoles su condenación eterna. Irrítanse los indios y haciendo señas con unos pitos cargaron sobre él impetuosamente y falleció de rodillas, orando y pidiendo a Dios que perdonara a sus victimarios (16 en. 1612). Le dieron numerosas heridas, le atravesaron con agudas lanzas y le cortaron por las sienes el casco de la cabeza. Monteagudo recibió también una muerte espantosa.
Fray Cristóbal Martínez de la Puerta, con Juan Pérez de Vaena, salió de Guatemala, llegando a Trujillo. El 16 feb. 1620 se embarcaron rumbo al cabo Gracias a Dios. Despidió la goleta quedándose con cuatro indios de Guanaja, cercados por millares de indios de guerra, alzados y belicosos. Pasados dos días, llegaron muchos indios e indias. Un viejo muy anciano, con el pelo largo y muy blanco, les dijo: «que fuesen muy bien llegados, que por qué habían tardado tanto, a riesgo de que él se hubiera muerto. Eran indios payas; con toda su familia se hizo una población junto al río Xarúa, se construyeron iglesias y casas de alojamiento; la iglesia se llamó N. S. de la Concepción. Martínez fundó los pueblos de Azocegua, Taxamaba, Borbortabalica, Zuy y Barcarquer y estaba fundando el de Guampú cuando murió. Fueron a catequizar a los guavas (mestizos de español). Posteriormente, llegaron los albatuinas, que vivían a orillas del río Guampú, rogando que fueran a predicarles. Los xicaques y mexicanos les pedían que no fueran. Los albatuinas consultaron a sus brujos, bebieron sangre humana e hicieron sus danzas, acordando la muerte de los sacerdotes. De repente, se lanzaron sobre los misioneros, los cercaron en su casa, los ataron por detrás las manos, les llevaron por todas partes, mofándose de ellos y dándoles crueles golpes con sus machetes; como los religiosos no dejaban de predicarles lo mal que hacían y de reprenderlos, embistieron contra fray Cristóbal, le tendieron en el suelo, le envainaron por la vía posterior una estaca a manera de lanza, como de cuatro varas de largo, que le salió por el espinazo, cerca del cogote; la levantaron en alto y le clavaron en un hoyo; le quebraron las piernas; después continuaron en la misma forma con los demás misioneros. El gobernador, Juan de Miranda, fue a desenterrar los cadáveres, los trasladó y enterró en Trujillo; a Martínez, en la iglesia principal; a los demás, en el convento de San Francisco (16 en. 1624).
Fray Antonio de Liendo organizó las reducciones de Pacura y San Esteban Tonjagua, y pedía que a los indios no se les molestase en trabajos distintos a los suyos propios. Hablando de los franciscanos decía que las 145 iglesias parroquiales que tiene el obispado de H. habían sido plantadas y regadas con el sudor de sus hermanos, y que no había pedazo de terreno en aquella provincia (H.) que no lo hubieran trasegado estos religiosos. Los misioneros atenuaron el rigor de la conquista armada. Hernán Cortes llevó el primer ganado a H. El mercurio para las minas procedía de España. Drake (v.) saqueó pueblos del golfo de Fonseca. Corsarios franceses fueron rechazados en Puerto Caballos (1600). Juan de Monasterio escribió páginas heroicas al rechazar los ataques de Diego el Mulato y Pie de palo (17 feb. 1603). Juan Nau, el olonés, saqueó e incendió Puerto Caballos y San Pedro Sula (1660). En 1699, William Pitt, natural de Bermuda, fundó un establecimiento inglés en río Tinto. Felipe II estableció el 6 jun. 1556 el monopolio del comercio con la metrópoli. Se construyeron los fuertes de Trujillo y San Fernando en Omoa. Este último se comenzó en 1752 y fue concluido en 1773. Se fundó el colegio Tridentino en Comayagua (1731) con cátedras de Gramática, Filosofía, Cánones, Canto y Matemáticas. Matías de Gálvez, con tropas centroamericanas, recuperó la isla de Roatán que estaba en poder de los ingleses y los cuatro fuertes ingleses de río Tinto (Criba, Quepriva, Mr. Cric y Ciriboya). En 1812, las Cortes de Cádiz decretaron la libertad de 500 esclavos de Omoa, pertenecientes a la Real Hacienda.
3. Independencia y anexión a México. El 15 sept. 1821 Centroamérica proclamó su independencia (v. AMÉRICA CENTRAL II, 5). José Cecilio del Valle redactó el acta inmortal. El 28 de septiembre llegaron los pliegos de la independencia a Comayagua y a Tegucigalpa. La primera manifiesta su sometimiento a Fernando VII o al Gobierno americano que se organice en México. Tegucigalpa proclama la independencia secundando a Guatemala. El 5 en. 1822 se decretó en Guatemala la anexión de Centroamérica a México. El 1 jul. 1823 la Asamblea Nacional Constituyente decreta la independencia absoluta de las Provincias Unidas de Centroamérica. Decreta también la abolición de la esclavitud (17 abr. 1824). El 22 nov. 1824 fue promulgada la Constitución federal de Centroamérica. Por decreto de la Asamblea Constituyente de H. de 3 oct. 1825 se estableció el escudo nacional del Estado. El 22 sept. 1825 la Asamblea Constituyente del Estado de H. elige presidente a Dionisio de Herrera y vicepresidente a Justo Milla. Es nombrado secretario general del Gobierno Francisco Morazán (v.). El presidente Arce ordena a justo Milla que con el batallón federal n° 2 pase a la villa de los Llanos (Santa Rosa de Copán) a custodiar los tabacos de la Federación. Más tarde ataca, incendia y toma Comayagua. Herrera es enviado preso a Guatemala. Morazán lucha contra los invasores en Comayagua. Se dirige después a Tegucigalpa, reúne refuerzos y combate a los reaccionarios en la hacienda La Maradiaga. Consigue auxilios en Nicaragua y derrota a Milla en La Trinidad (11 nov. 1827). Se hace cargo del gobierno de H. Invade El Salvador, vence a los artistas en Gualcho (6 jul. 1828). Hace capitular a Aycinena en la hacienda San Antonio. Entra triunfante en San Salvador. Con el ejército aliado protector de la ley, después de varios combates, entra en la ciudad de Guatemala (13 abr. 1829). Envía a Tegucigalpa una imprenta, y aparece la Gaceta del Gobierno (26 mayo 1830). Los olanchanos capitulan en las Vueltas del Ocote (21 en. 1830) sin derramar una gota de sangre.
El pueblo elige a Morazán presidente federal de Centroamérica (16 sept. 1830-38). Procuró el progreso de la república, apoyó la instrucción pública, mantuvo relaciones diplomáticas y comerciales con los demás países. Se estudió el proyectado canal de Nicaragua. Cornejo se subleva en El Salvador en conexión con los reaccionarios que operan en H. Ramón Guzmán enarbola la bandera española en Omoa, y Vicente Domínguez toma Trujillo. Ambos fueron fusilados; Ramón Guzmán en Omoa (13 sept. 1832), y Vicente Domínguez en Comayagua (14 sept. 1832). El cólera morbo y el imperialismo inglés, por medio del cónsul F. Chatfield, se confabulan contra Morazán. Es designado jefe del Estado de El Salvador. Rechaza las tropas hondureñas y nicaragüenses mandadas por Bernardo Méndez y Francisco Ferrera en Espíritu Santo (6 abr. 1839) y San Pedro Perulapán (25 sept. 1839). El 18 mar. 1840 toma Guatemala, pero el 19 tiene que abandonarla, debido a la superioridad numérica y de armamento de los contrarios. Regresa a El Salvador, dimite el mando y se dirige a David (Nueva Granada) en donde escribe sus Memorias y el Manifiesto al pueblo centroamericano. Más tarde, pasa al Perú. Sabe que Nicaragua está amenazada por los ingleses y decide ayudar a la defensa. El oro inglés y los conservadores maquinan contra él. La Asamblea costarricense le nombra jefe del Estado. Hay una sublevación. Es capturado en Cartago y fusilado en San José de Costa Rica, el 15 sept. 1842, junto con el general Vicente Villaseñor. Su testamento es modelo de heroísmo. Su vida ilumina la historia de Centroamérica. Fue valiente, unionista y ' revolucionario. El 27 nov. 1827 Morazán se había hecho cargo del gobierno de H. Protegió la enseñanza primaria.
José Antonio Márquez fue jefe del Estado de 1831 a 1832, luchó contra la reacción. El 26 mar. 1832 fueron derrotados Domínguez y Pedro González en Jaitique, muriendo el jefe gubernamental general José María Gutiérrez. Joaquín Rivera (8 en. 1833-37) dio impulso a la instrucción primaria. Envió 13 jóvenes a Guatemala a estudiar, en el colegio Minerva que dirigía Manuel Muñoz, el método lancasteriano. Se incrementó el cultivo de la morera y la cría del gusano de seda. Se emitió la primera ley agraria. Hizo venir un cuño de Europa y se dieron concesiones de madera al general Morazán. Siendo jefe del Estado Justo Herrera se decretó que H. era una nación libre, soberana e independiente (26 oct. 1836). El 12 nov. 1838 la Asamblea decretó que el Estado libre y soberano de H. fuera independiente del antiguo Gobierno federal, de los demás Estados y de todo Gobierno o potencia extranjera. La Asamblea federal de 30 mayo de 1838 había autorizado a los Estados a constituirse del modo que estimaran conveniente.
4. Honduras independiente. Francisco Ferrera gobierna de 1841 a 1845. Le sucede Coronado Chávez (1845-46), quien fomenta el cultivo del café. El presbítero José Trinidad Reyes y otros patriotas fundan la Soc. del Genio Emprendedor y del Buen Gusto. Por Decr. de 10 mar. 1846 es transformada en Academia Literaria de Tegucigalpa. El presidente Lindo le da categoría de Univ. del Estado. fuan Lindo gobierna de 1847 a 1851. Rechaza las reclamaciones inglesas; defiende la Isla de Amapala dándola en arrendamiento a EE. UU. por 18 meses; se solidariza con México en la guerra que le hacía EE. UU., comisiona a Tadeo Lima para que redacte los proyectos de Códigos Civil y Penal. Las tropas hondureñas y salvadoreñas son derrotadas en la Arada por Carrera. De 1852 a 1855 gobierna el honrado general Trinidad Cabañas, que quiere hacer la unión de Centroamérica. Se reúne un congreso centroamericano en Tegucigalpa. Se proyecta un ferrocarril interoceánico. Fue derrocado por tropas guatemaltecas. Santos Guardiola (1856-62) lucha contra los filibusteros que acaudilla William Walker. Recupera las islas de la Bahía que detentaba Inglaterra. El misionero Manuel Subirana, originario de Manresa (España) predica en Cuba, llega a H. (1856) y muere en el Potrero de los Olivos (municipio de Santa Cruz de Yojoa, departamento Cortés) en 1864. Fue enterrado en la iglesia de Yoro. El P. Santos realiza una labor evangelizadora y apostólica. Triunfa Guardiola en la guerra de los curas. Fusila a William Walker en Trujillo (12 sept. 1860). Muere asesinado en Comayagua (12 en. 1862). Lo sustituye Victoriano Castellanos. Hay una reclamación inglesa por haber llegado a Trujillo un barco negrero. Fallece en diciembre de 1862 y se hace con el poder Francisco Montes, que, por presión de las fuerzas guatemaltecas, dimite. Asciende José María Medina, el cual contrata empréstitos en Londres y París por 6 millones de libras esterlinas, pero H. sólo recibe 300.000. Se construye el ferrocarril nacional de Puerto Cortés a Pimienta. Sofoca la revuelta de Olancho. Por Decr. de 16 feb. 1866 se aprueba la actual bandera nacional y se modifica el escudo de armas de la nación. Se organiza la asociación agrícola y de colonización hondureña; es vencido Sinchonero en Olancho.
Celeo Arias inaugura su gobierno en Candelaria (departamento Lempira), el 12 mayo 1872; reconoce la beligerancia de los revolucionarios cubanos. Sube al poder Ponciano Leíva (1873-76). Asciende Marco Aurelio Soto. Se organiza la Hacienda pública y se fomenta la Educación pública. Se aprovechan los conocimientos de los emigrados cubanos. Se reorganiza la Univ. Nacional. Se funda la Univ. de Occidente en Santa Rosa de Copán. Se procura el progreso espiritual y material de Honduras. José María Medina es fusilado en Santa Rosa de Copán (1878). Se traslada a Tegucigalpa, la capital. Justo Rufino Barrios (v.) presiona la renuncia de Soto. Va a EE. UU. y envía la renuncia de la presidencia. Se encarga el Consejo de ministros y después asciende Luis Bográn (188390). De acuerdo con el general Justo Rufirlo Barrios quieren hacer la unión de Centroamérica. Barrios muere en la acción de Chalchuapa (2 abr. 1885). Bográn firma el tratado de Namasigüe con El Salvador y Nicaragua, desastroso para H. (abril 1885). Los partidarios de Soto hacen la guerra, pero son vencidos y fusilado en Comayagua su cabecilla el general Emilio Delgado. Se fomenta la educación pública y se traen maestros guatemaltecos y españoles para los colegios y escuelas. Se establece la Escuela de Artes y Oficios. Se trata de colonizar la zona del río Aguán. El Dr. Celeo Arias expone sus anhelos liberales en el folleto Mis ideas.
Domingo Vázquez toma posesión del mando el 18 abr. 1893, y el 22 feb. 1894 la revolución liberal que encabeza Policarpo Bonilla entra triunfante en la capital. Se emiten leyes liberales. Se envía auxilio al presidente de Nicaragua, general Zelaya, para que sofoque una rebelión. Se fomenta la educación de la mujer. Se establece la República Mayor de Centroamérica formada por El Salvador, H. y Nicaragua, que fracasa debido a un golpe militar de Tomás Regalado, en El Salvador, cayendo el presidente constitucional Rafael Antonio Gutiérrez. En 1899 sube a la presidencia el general Terencio Sierra (1899-1902). Inicia la construcción de la carretera del Sur. Se abren caminos. Se administra honradamente la Hacienda pública. Se gobierna con mano fuerte. Manuel Bonilla (1903-07). Se interesa por la educación popular. Se fundan La Escuela Normal de Varones y la de Señoritas. Se da un golpe de Estado en 1904. Se persigue a los liberales. Es comunicado el laudo del rey de España en el asunto de fronteras con Nicaragua, emitido el 23 dic. 1906. La revolución liberal entra triunfante a Tegucigalpa en 1907. Sube a la presidencia Miguel R. Dávila. Se fomenta el cultivo del tabaco y elaboración de puros. Se desata la guerra civil. Hay intervención de EE. UU. y asciende Francisco Bertrand como presidente provisional. Después fue electo Manuel Bonilla, que fomenta la educación popular. Se inicia la era de concesiones a las compañías extranjeras. Muere el 21 mar. 1913 y continúa el periodo presidencial Francisco Bertrand. El maestro chileno Dr. Manuel Soto organiza la escuela primaria. Se procura la conciliación de la familia hondureña.
Después de una guerra civil, es electo presidente de la República el general Rafael López Gutiérrez. Quiere organizar las finanzas públicas, pero le hacen muchas guerras y se gasta mucho dinero en sostenimiento del orden público. Se funda la República federal tripartita (H., El Salvador y Guatemala), con capital federal en Tegucigalpa y capital del Estado en Comayagua. La guerra civil lleva al poder al general Vicente Tosta C. (28 abr. 1924). Se celebran elecciones y asciende M. Paz Baraona (1925-29). La Constituyente emite una carta magna muy avanzada. Se procura la conciliación de la familia hondureña, se hace un arreglo con los tenedores de bonos para la cancelación de la deuda externa, se emite una ley para el pago de la interna y se contratan empréstitos. Paz Baraona, por sus anhelos en pro del régimen jurídico, ha sido calificado como «el padre de la democracia». En elecciones libres triunfa Vicente Mejía Colindres (192933). Fue un verdadero demócrata. Tuvo dificultades financieras. Se arregló el asunto de fronteras con Guatemala. Hubo libertad y progreso. El 1 feb. 1933 asciende al poder Tiburcio Carias Andino (v.). Gobierna con mano fuerte (1933-48). Durante su mandato de paz, orden y progreso material, se fomenta la agricultura. Se construyen edificios públicos. El 1 en. 1949 toma posesión de la presidencia de la República Juan Manuel Gálvez, demócrata, sin odios. Gobierna con los hondureños más capacitados. Funda los Bancos: Nacional de Fomento y Central. Por enfermedad se ausenta del país. Se hace cargo interinamente el vicepresidente julio Lozano Díaz. En las elecciones, ninguno de los candidatos obtiene mayoría absoluta. El Congreso Nacional no designa presidente entre ellos, por lo que Lozano se proclama jefe de Estado. Las fuerzas armadas lo deponen el 21 oct. 1956, formándose una junta militar de Gobierno en la que figuraban el general Roque J. Rodríguez, el coronel Héctor Carraccioli y el ingeniero Roberto Gálvez Barnes. En elecciones libres triunfa R. Villeda Morales, que gobierna del 21 dic. 1957 al 3 oct. 1963, en que un golpe militar eleva al poder al coronel O. López Arellano. Con Villeda Morales las garantías constitucionales fueron efectivas y entre otras obras sociales, estableció el Inst. de Seguro Social. López Arellano, gobierna desde el 1 jul. 1965 al 28 mar. 1971, en que tras elecciones cede la presidencia a E. Ramón Cruz,-pero con un nuevo golpe militar retorna al poder el 4 dic. 1972. A su vez, López Arellano es destituido por el ejército el 22 abr. 1975, que eleva a la presidencia a J. A. Melgar Castro.
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