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Es una enfermedad epizoótica, causada por un virus neurótropo, cuyos síntomas revelan la afectación del sistema nervioso central: hiperexcitabilidad mental y neuronal, espasmos de los músculos respiratorios y faríngeos, y convulsiones o, por el contrario, parálisis.
Agente causal y patología. El virus de la r. mide 180X75 mu, tiene forma de bala, y en su superficie seobservan unos filamentos de 6-7 mu con su extremo redondeado. Dentro de la clasificación de los virus pertenece al grupo que posee ácido ribonucleico. Se inactiva con facilidad. Sólo se conoce un tipo antigénico. Cuando penetra en el organismo, a partir de la herida, avanza a lo largo de los nervios hasta el sistema nervioso central, donde produce una encefalitis mortal.
Después de un periodo de incubación largo y variable (15 días a tres meses), la enfermedad cursa según dos modalidades: excitable o paralítica. En la primera, tras la incubación, aparecen dolores y ardor en la zona de entrada del virus (mordedura), náuseas, cefalea, postración, nerviosismo y sensación de temor. Después de tres días de la aparición de estos pródromos, el enfermo presenta excitabilidad, insomnio, miedo y dificultades a la deglución que le imposibilita beber (hidrofobia). Hay también espasmo de los músculos accesorios de la respiración, convulsiones y, en ocasiones, agresividad. Entonces puede sobrevenir la muerte. En la r. paralítica, después del periodo prodrómico, hay parálisis de diversos músculos (de la frente, cara, ojos, vejiga, recto) y posteriormente estupor y coma (v.). La muerte ocurre por parálisis respiratoria.
La primera medida será encontrar el animal (perro, más frecuentemente) que produjo la mordedura. Si no se le encuentra, el enfermo será vigilado y se tratará de aislar el virus a partir de la saliva. Si el perro está vivo y sano se le tendrá en observación. Si en una semana no desarrolla la enfermedad, el mordido no padecerá la rabia. Si el perro muestra o llega a mostrar síntomas de r. se hará aislamiento del virus a partir del cerebro del perro y también se harán frotis para observar los corpúsculos de Negri en las células del asta de Ammon. Si el perro fue hallado muerto o matado, se buscarán el virus y los corpúsculos de Negri, como en el caso anterior. El aislamiento se efectúa inyectando extracto de cerebro del perro al ratón por vía intracerebral. En caso positivo, desarrolla parálisis fláccida de las extremidades y se verán los corpúsculos de Negri. Por inmunofluorescencia también se pueden detectar antígenos víricos en el cerebro del perro o del ratón.
Tratamiento, epidemiología y prevención. El tratamiento comprende: a) Lavado de la herida con jabón o detergentes. b) Si el animal estaba sano cuando mordió, sólo se vacunará al herido cuando el animal presente los primeros síntomas de rabia. c) Si el animal es sospechoso de r., se vacunará al herido, y sólo se interrumpirá la vacunación si al quinto día de observar al animal no se le confirma como rabioso. d) Si el animal no fue hallado, si se le encontró muerto o si tenía síntomas de r., se iniciará la vacunoterapia, Ésta consiste en inyectar al paciente 2 cm3 de una suspensión de virus rábico inactivado, cada día y durante dos semanas. Una o dos dosis de recuerdo se administrarán diez y veinte días después. Si la mordedura fue grave (múltiple o en la cabeza, cara o cuello), la pauta a seguir será la ya descrita, pero se administrará al enfermo además 40 U.l. de suero antirrábico por Kg. peso.
La r. es una enfermedad universal, prácticamente erradicada en Europa, pero presente en otros continentes. El virus se encuentra en los murciélagos hematófagos y frugíferos, que actúan como reservorios e infectan a animales salvajes y al ganado. El lobo, el chacal, el zorro, el coyote y otros transmiten el virus al perro que, con más frecuencia, es quien contagia al hombre. El control de la enfermedad supone: sacrificio de perros vagabundos, vacunación de perros con dueños (y del ganado en determinadas áreas geográficas), así como de aquellas personas con mayor riesgo de infección (veterinarios, perreros, alimañeros y espeleólogos).
V. t.: PASTEUR, LOUIS; EPIDEMIA; MEDICINA PREVENTIVA. |