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LENGUA Y LITERATURA. 1. Lengua. El bielorruso, lengua oficial de B., es el dialecto ruso de la región de Minsk. Lato sensu, el bielorruso, ruso blanco, llamado a veces krivichiano, es un haz de dialectos rusos, que constituyen, junto con los de Vielikorrossia y de Malorrossia, la rama lingüística de los eslavos orientales (v. ESLAVOS III; UCRANIA IV; RUSIA VIII). Las hablas bielorrusas se subdividen en dos grupos: las del NE se diferencian menos del gran ruso (p. ej.: conservan la r' suave, la forma breve del adjetivo como predicado, etc.); las del SO, más (p. ej.: desaparición de la r', del adjetivo breve, de la terminación ts en la tercera pers. sing. pres. ind. primera conj., etc.). El bielorruso tiene una morfología y una sintaxis, a veces arcaica, casi idénticas a las del ruso, y emplea el mismo alfabeto. Las diferencias radican en la fonética y el léxico, por influencia de lenguas (polaco, lituano) o dialectos (ucranianos) vecinos. Comparado al ruso literario, presenta ciertas particularidades fonéticas, por ej., conserva el sonido y (en lugar del v actual) en las terminaciones ago, ogo, yego, por lo que los bielorrusos reciben el apodo de yegún o yagún. El léxico bielorruso, en su mayor parte puramente ruso, presenta también vocablos de raíz idéntica, pero formados con otro prefijo, o sufijo, igualmente ruso aunque distinto del de la palabra clásica correspondiente: (r. paruchat', `confiar', blr. daruchats' íd.); a veces hay ligeros cambios semánticos: zajód r., `puesta' (del sol), blr. `occidente'. Tiene antiguos préstamos polacos y múltiples neologismos rusos. En la actualidad unos 9 millones de personas hablan el bielorruso.
2. Literatura. El primer documento con algunos rasgos propios del dialecto bielorruso es el tratado entre la ciudad de Esmolensko y los godos de Riga (1229). Como consecuencia de la dominación tártara, Rusia perdió su parte occidental, que pasó al dominio de los lituanos (s. XIV); pero éstos, menos desarrollados, adoptaron la cultura rusa, cuya lengua, en su modalidad bielorrusa, todavía muy poco diferenciada, llegó a ser el idioma oficial de Lituania (v. LITUANIA IV), en el que son redactados tratados, cartas, actos públicos y crónicas. Sin embargo, el desarrollo del bielorruso fue lento, por la competencia de dos lenguas eclesiásticas: el eslavón, en las diócesis ortodoxas; y el latín, en las católicas. Sólo a principios del s. XVI Francisco Skorina traduce a la lengua vernácula los libros sagrados, con prefacios de tendencia humanística; cabe señalar también algunas vidas de santos, cuentos de caballería y polémicas católicas y protestantes; pero este brote de cultura autóctona fue cortado por la Unión de Lublín de Lituania con Polonia (1569), que favoreció el uso del polaco como idioma oficial. Y cuando los territorios bielorrusos se reintegraron, por fin, a Rusia (1773 y 1793), ya había nacido la lengua literaria rusa, de modo que el bielorruso no pasó de habla regional.
La creación literaria popular (leyendas, cuentos, fábulas, cantos, proverbios) fue recogida, en la segunda mitad del s. xix y principios del XX, por sabios como Sheyna, Serzhputovsky, Afanasiev, Vieselovski, Potebna y otros, separadamente o junto con el folklore de las demás regiones rusas. Desde el comienzo del s. xix algunos intelectuales, la mayoría polacos, intentaron crear una literatura bielorrusa; citemos la traducción de la Eneida por Rovinsky, los cantos del poeta Yan Chechot (amigo del poeta polaco Mickiewicz), los versos de Barshchievski, que pasó pronto a escribir en polaco, la traducción parcial del Pan Tadeusz de Mickiewicz por Dunin Martsinkevich y, a caballo entre el XIX y el XX, las poesías de inspiración separatista de un Burachok, un Kolas, un Kupala,. un Bogdanovich, acompañadas de una ola de escritos políticos más que literarios. Este movimiento alcanzó su plenitud con el triunfo del bolchevismo en Rusia. El Gobierno soviético, fomenta en la República bielorrusa «una cultura bielorrusa en la forma y socialista en su contenido»; Minsk cuenta con un Instituto de Cultura y una Academia bielorrusa de Ciencias. Entre los escritores y poetas contemporáneos destacan Brovka, Dudar, Dubovka, Alexandrovich, Nemanski, Chomi, Navina, Glybotski, Baykov y otros.
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