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Ciudad. En el Tosal de Manises, a 3 Km de la ciudad, fundaron los griegos una piliteia, con el nombre de Akra-Leuke. Los romanos le dieron el nombre de Lucentum, siendo abandonada en el s. IV, trasladándose la población a las estribaciones del monte Benacantil y al actual barrio de Benalúa. A consecuencia de la conquista musulmana, pasó a pertenecer al condado de Aurariola que fundó Teodomiro, hasta el 779 que fue conquistada por 'Abd-al-Rahmán I, Aben Húd, rey de Murcia, a cuya demarcación pertenecía A., ofreció el territorio a Fernando III el Santo. Alfonso X el Sabio otorgó a A. el fuero y muchos privilegios y franquezas. Jaime II la conquistó (1296); no obstante, siguió siendo el puerto natural de Castilla, en sus relaciones comerciales con el Próximo Oriente, especialmente en lanas. En 1331 la visitaron los granadinos acaudillados por Raduán. Su castillo, edificado sobre el monte Benacantil, fue testigo de las duras luchas entre los Pedros de Castilla y Aragón, quedando victorioso el último, que favoreció mucho a la ciudad.
La muerte de Martín el Humano (v. ARAGÓN IV) y el cisma de Occidente (v.) dejaron sentir sus efectos entre los moradores, siendo el apóstol de la paz con sus predicaciones el dominico S. Vicente Ferrer (v.). Fernando el Católico le concedió el título de ciudad el 26 jul. 1490 y Carlos I (1524) el Toisón de oro a su escudo heráldico, que poseía desde Alfonso X. En tiempos de Carlos I y Felipe II, se fortificó de nuevo el castillo de Santa Bárbara, dotándole de torres para defensa frente a la piratería argelina. La expulsión de los moriscos, efectuada en gran parte por su puerto, dejó incultos muchos campos y fue en parte paliada con la repoblación, especialmente mallorquina. Durante la guerra de Sucesión española (v.) fue tomada por los ingleses (1706) y recuperada por Felipe V. Del puerto de A. salió el conde de Montemar (1732) para efectuar la reconquista de Orán y sus castillos; en 1778 se abrió dicho puerto a la navegación hacia el Nuevo Mundo y en 1785 se creó el Consulado de Mar y Tierra que tanto favoreció al comercio. En 1844 tuvo lugar la sublevación contra el Gobierno dirigida por Pantaleón Boné, siendo reprimida sangrientamente. En 1858 Isabel II visitó la ciudad inaugurando el ferrocarril que le une con Madrid. En la Guerra civil (1936-39) estuvo bajo el Gobierno republicano de Madrid, pasando el 30 de marzo al Gobierno del Generalísimo Franco.
Provincia. Fue creada la provincia por disposición de 30 sept. 1836. Son sus pueblos más importantes Denia, con yacimientos arqueológicos y hallazgos de su antiguo pasado, tanto griegos como romanos. Calpe, fundación fenicia y con sus balsas para la preparación del garum (salazón) que se exportaba al norte de Europa; tiene un gran mosaico romano (hoy en el Museo Arqueológico Provincial). Villajoyosa, también romana. Campello, con balsas de garum en su isla, hoy unida al continente. Santa Pola, el antiguo Portus Illicitanus, con su cementerio paleocristiano. Elche, con sus palmeras traídas por los púnicos y estación arqueológica de diversas culturas en la Alcudia, en donde apareció la famosa Dama de Elche, su basílica bizantina y su Misteri, auto sacramental medieval que aún se sigue representando en la actualidad. También fue sede episcopal. Orihuela, cabeza de la gobernación, cabeza del condado semisoberano de Teodomiro, durante el principio de la dominación musulmana. Aquí se celebraron Cortes en 1488, bajo Fernando el Católico. Tuvo universidad creada por el patriarca Fernando de Loazes en el s. XVI y sufrió en ese tiempo los efectos de las germanías (v.). El seminario conciliar fue creado en el s. XVIII por el obispo Gómez de Terán, hoy sólo para estudios de Humanidades y Filosofía. Actualmente es obispado junto con A. (v. III). Elda, la antigua Ello, encrucijada de caminos romanos, fue sede episcopal. De su pasado hablan los restos arqueológicos de su Museo. Villena es en la Reconquista cristiana sede del príncipe D. Juan Manuel con gran castillo, y luego señorío de los Fajardo. En sus cercanías, en Almizra, se firmó el pacto entre Aragón y Castilla en 1244, que fijaba la limitación de las conquistas de ambos reinos. Alcoy, cuyo nombre es conocido ya en tiempo de los iberos, en la época árabe tuvo importancia por su fábrica de papel y en la Reconquista por la sublevación de al-Azarch contra Jaime I en 1276; en memoria de la derrota musulmana se viene representando cada año, el día de S. Jorge, la fiesta popular de moros y cristianos. |