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Capital de Thailandia, en la península de Indochina, es una de las ciudades más originales del continente asiático. Fundada por los reyes de Siam, en la orilla izquierda del río Chao Phraya, sustituyó en 1782 a la antigua capital Ayutthaya, destruida por los birmanos. Aunque por localizarse cerca de la desembocadura no poseía buenas condiciones portuarias, la construcción en 1930 del puerto de Khlong Toei, y el carácter navegable del río, permitieron un rápido desarrollo de la ciudad que afirmó tanto su carácter de capital nacional como el de único centro económico del país. El ferrocarril, por otra parte, la pone en comunicación con todas las regiones thailandesas y además la enlaza con Singapur.
Con justicia ha sido llamada la Venecia del Oriente, puesto que una gran cantidad de canales (klongs) serpentean bastantes calles de la ciudad. De otro lado, posee gran cantidad de pagodas y templos budistas; hay más de 300 monasterios en B. y junto a ellos hermosos distritos modernos, amplias avenidas que contrastan fuertemente con el hacinamiento y el tipismo de los viejos barrios. Como es lógico, constituye un gran centro comercial que concentra la mayor parte de la industria thailandesa (sobre todo en lo que respecta a las ramas transformadoras). La vitalidad se traduce tanto en una intensa circulación de tráfico, como en la potencia del puerto por el que se realiza un tráfico que oscila alrededor de los 4 millones de t. A tono con el esfuerzo económico de los últimos años, la expansión urbana adquiere caracteres extraordinarios. En 1963 contaba con 1.608.305 hab.; hoy ya ha conseguido los dos millones, lo que agudiza los problemas de una periferia en crecimiento anárquico, de tipo suburbial, que ofrece el mayor contraste con la ciudad central religiosa, política y comercial. |