Corazón de Turquía, se encuentra separada del mar por una serie de alineaciones costeras, presentando toda la zona una altura media superior a los 800 m. Esta meseta se encuentra perfectamente enmarcada por las montañas en las zonas septentrional, oriental y meridional, pero en la parte occidental, en dirección al mar Egeo, las elevaciones son más escasas y de menor altura, circunstancia que aprovechan las vías de comunicación.
En épocas geológicas anteriores, la meseta constituía una zona sin desagüe al exterior, pero una serie de movimientos posteriores hizo aumentar la erosión fluvial, sobre todo en el norte, mientras que sólo la parte sudoeste quedó sin desagüe al exterior.
En la actualidad, la meseta presenta un relieve complejo en el que se pueden señalar una serie de elementos: una alta meseta, cuya altitud varía entre los 1.000 y 1.500 m. y en donde los valles se han encajado; una serie, de zonas más deprimidas, ocupadas por aluviones recientes o por lagos, como el Tuz, con una extensión de 1.620 Km2, y que son frecuentes en el sudoeste; los macizos montañosos, tercer elemento del relieve. Sobrepasan con frecuencia los 2.000 m., siendo su origen muy diverso: relieve residual, horst, conos volcánicos, etc.
La situación del país entre mares, la presencia de un relieve que lo circunda y la misma altitud media de las regiones interiores, determinan el clima, caracterizado por la gran oscilación de sus temperaturas y su sequedad. Los inviernos son fríos, con una media en enero, en casi toda la meseta, de 10C. Los veranos, en cambio, son cálidos, pero presentan una fuerte oscilación diurna. Las lluvias varían, principalmente a causa de la altitud, pero en general la región se encuentra entre los 250 y 450 mm., siendo el mes más lluvioso mayo y los más secos julio y agosto. Al mismo tiempo, y como es frecuente en los climas de escasas precipitaciones, éstas se presentan de forma irregular y en la mayor parte del país se registran meses enteros sin precipitaciones. Al igual que el clima, la vegetación varía con la altura. El bosque, poco denso y formado por encinas de hojas caducas, pinos silvestres, etc., domina en el nordeste y noroeste, mientras que conforme avanzamos hacia el interior de la meseta va dominando la estepa.
A mediados del s. XIX la superficie cultivada era ínfima, y aun hoy el conjunto del país está muy por debajo de sus posibilidades. En el siglo pasado se trataba de una agricultura de subsistencia y en cuanto a cultivos comerciales, el más remunerado era el del opio. El resto del país se encontraba abandonado a los nómadas que recorrían las estepas.
La construcción del ferrocarril, los esfuerzos del Gobierno por someter a los nómadas y el establecimiento de la capital en Ankara (v.) desde 1923, ha provocado una revolución en los géneros de vida de la meseta. El agricultor, seguro ya de encontrar salida para sus cultivos, ha roturado parte de la estepa dedicándola al cultivo extensivo cerealista y el nómada o se ha convertido en sedentario o practica una ganadería en torno a las ciudades. El Estado, por medio de granjas, ha realizado una labor semejante. La puesta en cultivo de estas zonas, fenómeno reciente, se ha visto favorecida por una reciente mecanización. De esta forma en los límites de la estepa se produce una colonización a costa de los nómadas y en donde en ocasiones hay que dejar las tierras en barbecho durante 10 años. Pero gracias a esta labor, antiguos hábitat temporales se han convertido en la actualidad en núcleos permanentes. Todo ello ha provocado una serie de transformaciones sociales, tales como la desaparición del patriarcado.
En la meseta propiamente dicha, la zona regada se reduce a una estrecha franja a lo largo de los ríos, pero al pie de las montañas adquiere una gran amplitud. Dada la gran extensión de la estepa, la ganadería, sobre todo la ovina, tiene una gran importancia, destacando la famosa cabra de Ankara, cuyo pelo formado por fibras suaves de unos 15 cm. de longitud es muy estimado. El ganado bovino, también en gran número, tiene unos rendimientos menores. Los productos ganaderos, así como los agrícolas,, se dirigen hacia los principales núcleos de población (Ankara, Konia, Kayseri, etc.). |