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Jueves, 23 de Mayo de 2013
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Gran Enciclopedia Rialp: Humanidades y Ciencia. Última actualización 1991
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Bronzino (Angiolo Di Cosimo)
Categoria:
Biografía GER
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
            N. en Florencia en 1503, es figura de primer orden en el panorama pictórico del manierismo florentino y europeo. Formado muy niño con Raffaellino del Garbo y de adolescente con Pontormo, a quien permaneció ligado con muy estrecho afecto durante toda su juventud hasta la muerte del maestro, es en el estilo de este gran artista donde forma el suyo propio modificándolo en una dirección de rigor formal casi abstracto, con una implacable objetividad en los retratos y un esplendente sentido del color servido con una técnica preciosista, como de esmalte, un tanto diversa del atropellado capricho, apasionado y visionario, de su maestro. Colaborador de éste en los últimos ciclos de frescos de Pontormo en las villas mediceas de Careggi y Castello, en 1532, y encargado de concluir sus grandes murales con el Diluvio Universal en la iglesia florentina de S. Lorenzo, hoy perdidos, se convierte en el artista oficial de la corte medicea a partir de 1539, año en que participa, con éxito extraordinario, en las decoraciones festivas para las bodas del duque Cosimo I con Eleonora de Toledo.

              Su primer encargo oficial para los duques fue la decoración de la capilla privada de la duquesa en el Palazzo Vecchio, obra realizada con largas dilaciones e interrupciones en las décadas siguientes, y que comprende la total decoración al fresco de muros y bóvedas y el altar mayor con el Descendimiento de Cristo (hoy en el Mus. de Besançon), realizados en 1546, después de un viaje a Roma, que renovó en él la admiración por Miguel Angel y sus prietas y esculturales formas de soberana belleza, haciéndole conocer además el arte de Sebastiano del Piombo, que pudo ser la causa de su interés por el color cálido que sólo en este momento parece invadir su estilo, especialmente en los soberbios retratos que constituyen lo mejor de su obra en esos años en torno a 1550 (Ludovico Caponi, Nueva York, Colec. Frick; Retrato de Dama, Turín, Galería Sabauda; Retrato de muchacho, Oxford, Ashmoleam Mus.). Vuelto a su Florencia natal, y reincorporado al ambiente cortesano mediceo y a las tradiciones del academicismo vasariano, su estilo en los años de su madurez cristaliza en una impecable perfección, un tanto fría en los bellísimos desnudos límpidos bajo una luz yerta, casi lunar. Así, el Descenso al limbo, de la iglesia de Santa Croce en Florencia (1552), o la Resurrección de Cristo de la Annunziata de la misma ciudad (1548-52). Al mismo ciclo estilístico corresponden los cartones para los tapices de la fábrica medicea, con asuntos de la historia de José, cada vez más complejos en su abstracto entrecruzarse de formas, bellas y complicadas en sus actitudes, pero un tanto vacías, que desembocan en el gran fresco del Martirio de S. Lorenzo de la iglesia de este santo en Florencia (1569), obra desmesurada, repertorio de bellas anatomías miguelangelescas, bajo una luz igual y fría, ante arquitecturas prolongadas en fuga

      de clásica perfección, pero ausente por completo del dramatismo verdadero que por los mismos años ponía Tiziano en análogo tema.

              En esos últimos años de su vida posee un amplio taller y abundantes colaboradores, entre los que se cuenta en primer lugar Alessandro Allori, que llegó a usar el propio sobrenombre de Bronzino, y en cuya casa m. el maestro en 1572. Con la colaboración del taller, cada día más acentuada, su producción última se hace un tanto mecánica, reseca en sus formas con una desmesura sin objeto, alejada del noble mundo de sus mejores momentos. Además del retrato, género al cual debe sus mejores logros y su extensísima fama e influencia en todo el ámbito europeo (que vio en él uno de los creadores del retrato cortesano del s. XVI), y de la pintura religiosa, de la que quedan citados algunos ejemplares, es artista conocedor de la mitología y la alegoría profana y erudita, tan del gusto de las refinadas cortes del manierismo. En este género realizó dos piezas magistrales, de lo más significativo en el arte de su tiempo, la Alegoría del Amor (1546), hoy en la National Gallery de Londres, pintada para Francisco I de Francia, y la Alegoría de la Castidad, hoy en el Mus. de Budapest. Su influencia fue muy considerable y su estilo se prolonga hasta los confines del s. XVII, a través de sus imitadores, especialmente el ya citado Allori, Zucchi y Salviati.

     
A. E. PÉREZ SÁNCHEZ.
            BIBL. : A. MAC COMB, A. Bronzino. Bis lile and Work, Cambridge (Mass.) 1928; A. EMILIANI, Bronzino, Milán 1960.

     

Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Gran Enciclopedia Rialp, 1991.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio

 
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