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T. es la palabra usada generalmente, aunque quizá sea más correcto el término talófitos. Con este nombre se denominan los vegetales cuya porción somática vegetativa es el talo, órgano definido por oposición a tallo, que carece de verdaderas raíces, hojas y elementos conductores liberianos y leñosos.
Algunas t., p. ej. las algas (v.) rodofíceas Delesseria sanguinea, Macrocystis pyrifera y Nereocystis lütkeana, tienen los siguientes órganos: de fijación, asimiladores parecidos a hojas y de sostén semejantes a los tallos de vegetales superiores. Pero hay algunas diferencias fundamentales entre las estructuras talo y cormo, propia esta última de los vegetales superiores que poseen raíz, tallo y hojas. En los t., los órganos de fijación son solamente un medio de adherencia al sustrato, no se encargan de la absorción de nutrientes y carecen de haces conductores leñosos. Los elementos de sostén sustentan a los órganos asimiladores y por esta razón también carecen de elementos conductores leñosos.
Para Feldmann, la diferencia entre t. y cormófitos se aprecia sobre todo en los órganos productores de gametos o de esporas. En los t., los generadores de esporas son esporocistos, surgidos por la división de un núcleo, que originan esporas y cuya pared procede de la membrana de la célula madre. Por el contrario, en los cormófitos, los órganos que producen esporas o gametos provienen de una célula madre, cuyo núcleo al dividirse origina esporas y células que constituyen la cubierta protectora del esporangio. Feldmann ha considerado en las algas tres tipos de talos: a) de células aisladas o en colonias (arquitalo); b) aparato vegetativo formado por células unidas en filamentos ramificados, con crecimiento intercalar o terminal (talo propiamente dicho); y c) aparato vegetativo constituido por filamentos de varias categorías, unos de crecimiento terminal o subterminal ilimitado, y otros de crecimiento limitado (ramas laterales o pleuridios); este último tipo de talo se denomina cladomas.
El talo en los hongos (v.) se compone de filamentos celulares ramificados que se entremezclan formando el micelio. Los filamentos de los hongos asco y basidiomicetos son tabicados; en hongos más inferiores, los ficomicetos, no. Estos filamentos, constituidos por células llamadas hifas, crecen apicalmente. Su ramificación es lateral, aunque puede ser también por bifurcación o dicotomía. Los citoplasmas en los filamentos pluricelulares están en contacto mediante sinapsis, a través de las paredes de separación de células contiguas. Cada elemento formador de las hifas en los hongos asco y basidiomicetos posee dos núcleos, uno masculino y otro femenino, que se dividen al mismo tiempo en los procesos de crecimiento. En los zygo y ficomicetos, categorías de hongos más inferiores, las hifas son plurinucleadas, sin tabiques; constituyen una estructura cenocítica o sifonada. Tanto en asco como basidiomicetos, las hifas tienden a agruparse en órganos macizos llamados estromas, rizomorfos y esclerocios. Los estromas originan órganos reproductores; los rizomorfos sirven como estructuras de fijación; y los esclerocios, como órganos de resistencia.
Son t. las algas, los hongos, los líquenes y, entre el gran grupo de las arquegoniadas, únicamente las hepáticas (v. BRIOFITAS) talosas como, p. ej., Marchantia polymorpha y Pellia epiphylla. En las briofitas (v.) -vulgarmente musgos- se aprecia ya una tendencia evolutiva del talo hacia el cormo, al diferenciarse órganos asimiladores y de soporte. No pueden incluirse claramente entre los cormófitos, por la diferencia fundamental de que las hojitas y tallos de los musgos son haploides, es decir, con número «n» de cromosomas, mientras que las correspondientes estructuras en helechos y plantas superiores son diploides, con número «2n» de cromosomas.
V. t.: ANATOMIA I, 1; ALGAS; HONGO; LíQUENES; BRIOFITAS. |
BIBL.: W. H. MULLER, Botany. A functional Approach, Nueva York 1963; E. STRASBURGER, Tratado de Botánica, 5 ed. Barcelona 1960; H. DEs ABBAYES, Botanique, París 1963; K. ESAu, Anatomía vegetal, Barcelona 1959; G. M. SMITH, Cryptogamic Botany, Nueva York 1955; F. BELLOT, Criptogamia analítica elemental, La Coruña 1959.
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