Nacido en 1906 en Villa del Refugio, es, junto con Mariano Azuela (v.) y Martín Luis Guzmán, uno de los más importantes exponentes de la llamada «novela de la Revolución Mexicana». A diferencia de Azuela y Guzmán, que escribieron en el exilio ya totalmente desilusionados, M. trabajó en su país en un tiempo en que un intelectual podía influir de algún modo en el curso de los acontecimientos. Su obra corresponde a la etapa final de la Revolución, que es también el periodo presidencial de Lázaro Cárdenas (v.), entre 1934-40. Cárdenas promovió reformas radicales en todos los sentidos y su enfrentamiento con EE. UU., al nacionalizar el petróleo en 1938, provocó un despertar del nacionalismo mexicano. Es éste el clima en que M. concibió y escribió sus libros.
El resplandor (1937), su obra maestra, constituye un ejemplo de la voluntad de reforma entonces prevaleciente, y en ella, por primera vez, la nueva conciencia del indio está vista como pilar de la identidad nacional. El indio surge en la novela como prisionero de una cultura cuyas supersticiones lo mantienen en la ignorancia, condenándolo a una suerte de estoicismo fatalista. Así, mientras M. adopta una actitud de denuncia frente a la explotación inicial a que el indio se ve sometido, su actitud frente al indio es todavía paternalista. No obstante, El resplandor ha sido unánimemente considerada como la mejor novela indigenista mexicana. Su otra novela fundamental, La tierra grande (1947), describe las trasformaciones sufridas por México a fines del s. XIX y principios del XX, principalmente durante el proceso revolucionario que se inicia a partir de 1910. Estas novelas disfrutaron de enorme fama en su tiempo. Hoy puede advertirse cómo las preocupaciones inmediatas que ellas expresaban conspiraron contra su belleza y, aun cuando conservan intacto su valor como documentos, su prosa ha envejecido considerablemente. Aparte de estas novelas, que han alcanzado una vasta difusión en el extranjero, M. ha desarrollado también una amplia labor como autor teatral, ensayista y conferenciante. En tal sentido, cabe destacar sus numerosos trabajos sobre el gran escritor y patriota cubano José Martí (Fulgor de Martí, 1940; Martí, 1942). |