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Jueves, 23 de Mayo de 2013
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Gran Enciclopedia Rialp: Humanidades y Ciencia. Última actualización 1991
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Lugo, Juan de
Categoria:
Biografía GER
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
    Cardenal y teólogo español, considerado como uno de los maestros de la Teología escolástica (v.) del s. XVI, especialmente apreciado por su agudeza de espíritu y por sus amplios estudios sobre el Derecho y la justicia.

      N. en Madrid el 25 nov. 1583. A los 20 años ingresó en la Compañía de Jesús y después de enseñar Filosofía y Teología durante 10 años en León, Salamanca, Valladolid, etc., fue llamado a Roma, donde ocupó durante 20 años la cátedra de Teología en el Colegio Romano. En 1643 es nombrado cardenal por el papa Urbano VIIL. A partir de ese momento, L. debió renunciar a la enseñanza, aunque pudo dedicarse con ahínco a la publicación de sus escritos. Realizó su trabajo en varias Congregaciones romanas. Hasta el fin de su vida edificó a todos por su sencillez y por su amor a los pobres, en una época en que el lujo no era excepción en los altos medios eclesiásticos. M. en Roma el 20 ag. 1660.

      En 1633 publicó en Lyón su famoso tratado Disputationes scholasticae de Incarnatione dominica, seguido por el De Sacramentis (1636 y 1638). De jure et fustitia aparece en 1642 y De fide en 1646. El conjunto de su obra teológica (Opera omnia) se publicó en siete volúmenes en Lyón (1652), reeditándose con fidelidad en Venecia (1718 y 1751), pero modificando la distribución de las materias en los respectivos volúmenes. La ed. de París (Vives), la más cómoda, realizada en 1868 bajo la dirección de J. B. Fournialis, colocó en primer lugar las virtudes teologales, seguidas de los tratados dogmáticos, mientras que las primeras ed. daban primacía al célebre tratado De jure et justicia.

      El propio título Disputationes scholasticae et morales que encabeza las obras completas de L. indica la calidad de este gran teólogo, en el que se plasma la unidad orgánica de la reflexión especulativa (Disp. scholasticae) y de la ciencia moral (et morales). En realidad, el Dogma, la Moral y el Derecho constituyen para L. un saber armonioso en el que se muestra siempre bien informado. La evolución posterior de las disciplinas eclesiásticas no verá prolongarse esta familia de teólogos, razonablemente completos. Por el contrario, teólogos dogmáticos, moralistas y canonistas se especializarán con provecho para las respectivas disciplinas, pero con detrimento para la unidad del saber teológico.

      L. se caracteriza como un verdadero pensador, siendo en más de un sentido comparable a Suárez (v.). Con respecto a la fe y a su motivo formal, a la Encarnación y al constitutivo de la persona, a los sacramentos y a la causalidad sacramental, etc., propone teorías personales separándose en muchos puntos de los doctores medievales. Semejantes construcciones corresponden al despertar de la razón moderna (L. es contemporáneo de Descartes) y a la búsqueda de una teología en donde la sutileza no siempre se equilibra con la solidez de los datos tradicionales. Las teorías de L., frecuentemente expuestas en los manuales de teología, tal vez no merezcan ser adoptadas ni aun discutidas, pues llevan la marca histórica de otro periodo y otra mentalidad. Sin embargo, su actitud fundamental traduce en la época humanista aquella «Pides quaerens intellectum», la fe en busca de la inteligencia de las verdades reveladas, inspiración primera de la teología.

      El moralista actual leerá con provecho especialmente su Tratado de la Fe, y aún más el De jure et fustitia, que en líneas generales constituyen expresiones clásicas de la cultura teológica. No se encuentran en las tesis de L., concernientes al Derecho y a la justicia, las intuiciones presentes en las obras de F. Vitoria (v.) y de Bartolomé de Las Casas (v.) en favor de los derechos fundamentales, p. ej., la condena absoluta de la esclavitud. En este dominio L. no es pionero, ni siquiera original. Pero en la aplicación de los principios universales de la justicia de su época se revela un gran maestro.
C. J. PINTO DE OLIVEIRA.
    BIBL.: JUAN DE LUGO, Disputationes scholasticae et morales,. 8 vol., ed. VIVES, París 1868 (2 ed. 1891-94); M. HURTER, Nomenclator, III, 3 ed. Innsbruck 1907, 911-915; S. SOMMERGOVEL, Bibliothéque de la Compagnie de Jésus, V, París 1890-1900, 176-180; P. BERNARD, J. de Lugo, en DTC 9, 1071 ss.; G. BRINKMAN, The Social Thought of John de Lugo, Washington 1957; G. CARIANI, La Compagnia di Gesú e la teologia morale, « Scuola cattolica» 69 (1941) 463 ss.

     

Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Gran Enciclopedia Rialp, 1991.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio

 
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