Diplomático francés, promotor de la construcción de los canales de Suez y Panamá. Nació en Versalles el 19 nov. 1805, en una familia de diplomáticos. A los 20 años fue destinado a Lisboa y posteriormente a Túnez (1827) y a Alejandría (1832). El barco en que viajaba hacia esta ciudad fue puesto en cuarentena y en sus ratos de ocio L. leyó la memoria que Lepére había escrito, por encargo de Napoleón, acerca de la posibilidad de unir el Mediterráneo con el mar Rojo. Ya en Egipto, el virrey Muhammad 'Al¡, amigo del padre de L., le encomendó la educación de su hijo Sa'id.
En 1831 fue nombrado vicecónsul en El Cairo; en 1833, cónsul en dicha ciudad, cargo que desempeñó hasta 1838. Durante la peste que sufrió Alejandría (1834-35), L. prestó abnegados servicios, con riesgo de su vida, en beneficio de la salud pública. Más tarde, ocupó los consulados de Rotterdam, Málaga y Barcelona (1842); en esta última ciudad mereció de nuevo elogios generales por su conducta humanitaria durante el bombardeo de que fue objeto la Ciudad Condal para sofocar una sublevación. En 1848 fue designado embajador en Madrid.
En 1849 fue enviado a Roma para mediar entre la Iglesia y los republicanos, pero no habiendo sabido adaptarse a las sinuosas intrigas de su gobierno, su gestión fue censurada, lo que motivó el retiro voluntario de L. a una finca, propiedad de la familia de su esposa. Allí volvió a leer la memoria de Lepére y otros trabajos sobre el tema del canal, redactando un informe que no fue recibido favorablemente por el virrey `Abbas I sucesor de Muhammad 'Al-i; pero al asumir el poder Sa'id, en 1854, L. viajó a Alejandría, donde su antiguo alumno le alojó en palacio y acogió con entusiasmo la idea de construir el canal; el 30 de noviembre de aquel año firmaba Sa'id la autorización para perforar el istmo de Suez.
Los ingenieros L. M. Linant de Bellefonds y E. Mougel plasmaron las ideas de L. en un plan que con ligeras modificaciones fue aprobado por una comisión técnica internacional en 1856. Se emitieron acciones por valor de 200 millones de francos, de los que el público francés adquirió más de la mitad, y el virrey de Egipto, 60 millones. Todas las naciones europeas, si se exceptúa Inglaterra, que siempre se opuso al proyecto, adquirieron acciones en mayor o menor cuantía y el 15 dic. 1858 quedó constituida la Soc. del Istmo de Suez.
El 25 abr. 1859 L. daba el primer golpe de azadón, símbolo del comienzo de la obra, para cuya terminación se necesitaron otros 200 millones de francos, que suscribieron diversas entidades francesas. El 17 nov. 1869 fue inaugurado el canal, con la asistencia de la emperatriz Eugenia y otros soberanos y personalidades. En 1875 el gobierno británico adquirió las acciones que poseía el virrey egipcio.
El éxito de L. en Suez le hizo concebir otros proyectos, como el de un ferrocarril transasiático, que no llegó a construirse, y el del canal de Panamá. Para tratar de este último, se reunió en París, en 1879, bajo la presidencia de L., un Congreso Internacional, compuesto de 135 delegados. La obstinación y el prestigio de L. hicieron que se aprobase un plan del canal sin esclusas, contra la opinión de los más solventes ingenieros que lo consideraban impracticable y abogaban por otro con esclusas, que presentó A. G. De Sépinay, elaborado con estudios hechos sobre el propio terreno. Se constituyó la Compañía del Canal de Panamá con capital francés y se iniciaron las obras. Tras diversas vicisitudes (dificultades económicas y técnicas, enfermedades, etc.), la Compañía tuvo que someterse a liquidación jtídicial en 1889 y, ante las reclamaciones de la opinión pública, la Administración francesa abrió una investigación, de la que resultaron procesados, por corrupción, varios ministros, diputados y otras personalidades. También fueron procesados L. y su hijo Carlos, siendo sentenciados a cinco años de privación de libertad, en febrero de 1893. Carlos fue encarcelado, no así su padre, quien delicado y con torpeza mental m. en su finca de la Chénaie (Indre) el 7 dic. 1894.
A pesar del fracaso de L. en su última empresa y de su proceso, ha pasado a la posteridad con el general respeto y admiración por su desinterés y honestidad. Fue miembro de la Acad. Francesa y de la de Ciencias de París; recibió la gran cruz de la Legión de Honor e innumerables distinciones de diversos países.
V. t.: SUEZ, CANAL DE; PANAMÁ, CANAL DE; EGIPTO VI, 2. |
V. t.: SUEZ, CANAL DE; PANAMÁ, CANAL DE; EGIPTO V1, 2. BIBL.: G. B. SMITH, Lite and enterprises ot Ferdinand de Lesseps, Londres 1895; BRIDIER, Les De Lesseps, París 1900; R. CouRAU, Ferdinand de Lesseps, París 1932; I. D'ELBÉE, Un conquistador genial: Fernando de Lesseps, Madrid 1942; G. EDGAR BONNET, Ferdinand de Lesseps, 2 vol., París 1951-59; R. RAMIS, Ferdinand de Lesseps, en Foriadores del mundo contemporáneo, II, Barcelona 1965, 33-39.
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