N. en París, 1612, y m. en el mismo lugar en 1670. Hijo de Louis Le Vau, «maestro de obras de los edificios reales», trabajó primero con su padre; desplegó pronto una gran actividad en las construcciones del nuevo barrio aristocrático de la Isla de San Luis, donde él mismo residía; es autor de las dos moradas más bellas de la Isla, el Hotel Lauzun y el Hotel Lambert (1640-42), donde utilizó con maestría un espacio reducido e irregular, edificando también la parroquia de S. Luis en I'Ile. Al mismo tiempo, construyó varios castillos en los alrededores de París (Wideville 1635, Sucy-en-Brie 1641-43) y sobre todo una de sus obras maestras, el castillo de Vaux (1655) para el superintendente de hacienda, el fastuoso Fouquet, que testimonia su gusto por la grandiosidad, con su desarrollo en profundidad, incorporando los pabellones al conjunto arquitectónico, por el empleo de un orden colosal que da fuertes contrastes luminosos. Ya ilustre, habiendo sustituido a Lemercier (v.) en 1654 como primer arquitecto del rey, va a trabajar casi exclusivamente para Luis XIV después de la fulminante caída de Fouquet. El rey le «moviliza» con los otros miembros del equipo de Vaux -Le Brun (v.) y Le N6tre (v.)- para ampliar y embellecer el modesto castillo de Versalles, construido por su padre para reposo y caza.
L. V. será, de 1661 a 1668, el creador de los dos primeros Versalles (antes del definitivo de Hardouin-Mansart): el primero, mucho más importante por el parque que por el edificio, sólo adornado de balcones, estatuas, terrazas, verjas; en cambio, en el segundo, L. V. envuelve el castillo sobre los jardines con un palacio a la italiana, cuya fachada iba interrumpida por una terraza, que constituía un mirador incomparable sobre el parque y revelaba en L. V. Cierta afición «barroca». Su estilo, menos puro que el de Fran~ois Mansart (v.), es más rico y movido.
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