La principal característica de la personalidad y la obra de K. consiste en su precocidad: sus primeros ensayos no distan más de cuatro años de sus obras maestras. Es el más exigente y delicado de los tres grandes románticos ingleses de su generación.
Primeros años. Hijo del dueño de una caballeriza de Finsbury (24 Moorfields Pavement Row), entonces en el límite N de Londres, K. n. el 31 oct. 1795. La hostería se llamaba «Swan and Hoop» y pertenecía a los abuelos maternos de K., pero al casarse sus padres, se hicieron cargo del establecimiento. Aquí les nacieron algunos de sus hijos. John fue el mayor, siguiéndole George, Tom y Fanny. Fanny Keats se casó con un español llamado Valentín Llanos, de cierta reputación literaria, y habitaron la casa de K. en Hampstead desde 1828 a 1831. Murió octogenaria en Madrid en 1889. Sus nietos llevaron a la casa de K. (hoy museo) las reliquias que guardaba su abuela, consistentes en una mascarilla del poeta y varias cartas de John y George K. y del pintor Severn.
A la edad de ocho años K. fue enviado a la escuela de John Clarke, de Enfield, y se hizo amigo íntimo del hijo de éste, Charles C. Clarke, ocho años mayor que el poeta; tal amistad fue decisiva en sus primeros años. En 1804, murió el padre de K. de una caída de caballo, pasando a vivir los cuatro hermanos con sus abuelos maternos. En 1811, poco después de la muerte de la madre, K. deja la escuela y entra de aprendiz de cirujano con Mr. WiIliam Hammond, y en octubre de 1815 de ayudante de cirujano en Guy's Hospital, Southwark, aunque le atraía más el mundo de The Faerie Queene de Spenser (v.) -poema que le había prestado Clarke- que el de la cirugía. Por este tiempo, y por mediación de Clarke, conoce a Leigh Hunt, crítico y periodista romántico que, impresionado por su poesía, publica el soneto To Solitude en su periódico, «The Examiner», el 1 dic. 1816. En sus frecuentes visitas a Hunt conoció a Shelley, Wordsworth, Hazlitt, Lamb y otros escritores. Es entonces cuando Hunt hace la descripción física del joven K. que intenta ser reveladora del alma del poeta, y Severn pinta su conocida miniatura.
Dedicación a la poesía. Terminados sus estudios quirúrgicos y obtenida la licencia para practicarlos, abandona la cirugía para dedicarse de lleno a la poesía. En marzo de 1817 se publica su primer libro de poemas que no tuvo ni venta ni buenas reseñas, a pesar de contener algunos sonetos y poemas que demuestran una inconfundible predisposición artística. Su segundo volumen, Endymion, aparecido en abril de 1818, tampoco fue bien acogido por los críticos de «The Quarterly Review» y del «Blackwood's Edinburgh Magazine», debido en gran parte a la amistad que le unía con Hunt. No por esto se desanima el poeta, .y descontento de su propio trabajo, se impone más disciplina y estudio. Hacia 1818 se le acumulan las desgracias. Su hermano Tom muere de tuberculosis, y George parte hacia América. La misma enfermedad de Tom sobrecoge en seguida a K. a pesar de lo cual (y al compás del desmoronamiento de sus fuerzas físicas) se acrecentaba el vigor de su imaginación. Sus facultades creativas en estos años son singulares. Es el periodo en que se enamora de Fanny Brawne, y con este amor empieza la tragedia. Algunas de las contenidas cartas a Fanny, con la muerte cerniéndosele encima, son patéticas. Ante la advertencia médica de que no pasase el invierno siguiente en Inglaterra, parte con el pintor Joseph Severn a Italia, el 13 sept. 1820. Sabía que no iba a regresar. «La muerte puedo soportarla (había dicho el poeta), lo que no puedo soportar es dejarla a ella». Pero se hace a la idea y se reconcilia bravamente con los hechos. M. en Roma el 23 feb. 1921, en la casa n° 26 de la plaza de España. Sus restos descansan en el cementerio protestante de esa ciudad, bajo el poético epitafio: «Aquí descansa alguien, cuyo nombre se escribió con agua».
Obra poética. Endymion (1818) es el primer gran poema de K. y la más extensa de sus obras. Consta de cuatro libros, con un total de 4.000 versos, y desarrolla con gran riqueza de invención el mito griego del pastor de quien Diana (la Luna) se enamora al verlo dormido en el monte Latmos, y le infunde un sueño eterno a fin de poder gozar para siempre de la contemplación de subelleza. En K. la belleza femenina, simbolizada por la Luna, se le aparece a Endymion en sueños y le enamora. Este amor será imposible por lo trascendente. A la acción principal se entrelazan la leyenda de Venus y Adonis y otras leyendas clásicas. En el libro primero se encuentra el famoso himno a Pan y en el cuarto la oda al Dolor.
El tercer volumen de poesía de K. se publicó en junio de 1820 y contiene Lamia, Isabella, The Eve of St. Agnes (La víspera de S. Inés), varias odas y poemas, e Hyperion. K. se había superado con tal vertiginosidad que alcanzaba en esta colección la madurez artística de un modo sorprendente. El segundo gran poema de K. es Hyperion, del que existen dos versiones, ambas incompletas. La primera es una narración directa del mito de Hyperion, y la segunda, de calidad inferior a la primitiva, consiste en una visión alegórica e indirecta del mito y presenta al poeta atravesando un jardín que conduce a un santuario al que sólo tienen acceso los que sienten como propios los infortunios del mundo. K. dejó Hyperion inacabado por parecerle demasiado miltoniano y se dedicó a escribir alguna de sus odas. Lamia es otro poema de derivación griega, en el que una bruja metamorfoseada en serpiente es trasformada por Hermes en una hermosa doncella por cuya belleza queda hipnotizado Lycio, un joven corintio, y se la lleva secretamente a su casa. No satisfecho todavía con esta felicidad, se dispone a casarse con ella e invita a sus amigos a la boda. Entre ellos asiste su viejo maestro, el sabio Apolonius, que penetrando la esencia de Lamia, descubre que es una serpiente, la llama por su verdadera nombre, y al oírlo desaparece de súbito, dando un espantoso chillido.
Isabella es un poema basado en un cuento del Decameron de Boccaccio. Descubiertos los amores entre Isabella y Lorenzo por los hermanos de ella, asesinan al amante y lo sepultan en un bosque. Una visión descubre a Isabella el sitio en donde se halla el cadáver de Lorenzo, y, encontrándolo, deposita su cabeza en una maceta y planta en ella una mata de albahaca que cuida con todo mimo. Al darse cuenta los hermanos del cariño que la joven tiene hacia la planta, se la roban, descubren que la maceta contiene la cabeza de su amado, les remuerde la conciencia y huyen. Isabella languidece y muere. The Eve of St. Agnes (1819) es un poema que consta de 42 estancias spenserianas. Argumento: a Madeline le han contado la leyenda de que en la víspera de S. Inés es posible que las doncellas tengan visiones de sus enamorados. Su amante Porphyro procede de un linaje hostil y la joven se encuentra rodeada de enemigos encarnizados y sangrientos señores. Sin embargo, Porphyro se aventura a visitarla, y cuando Madeline despierta de sus sueños lo halla a su lado. Los amantes logran evadirse juntos del castillo, favorecidos por una tempestad. Otra composición de K., justamente famosa, es el romance de inspiración medieval La Belle Dame sans Merci, en la que un caballero soñador, subyugado por la visión de una preciosa dama, la sigue enamorado, encontrándose al despertar en la ladera desolada de una montaña, donde no hay pájaros que canten.
K. tiene unas incomparables cualidades de precisión sintáctica y fuerza de dicción para el soneto, demostradas en algunos de los primeros como Woman! When I behold thee ( ¡Mujer! Cuando te contemplo), y conclusivas en otros posteriores como en el conocido Cuando me asalta el miedo de que puedo morir. No obstante, el tipo de composición que mejor se adaptaba a la expresión de su genio posiblemente fuera la oda. La impecable perfección, la indefinible belleza y la efusión anímica de la mayoría de ellas, hacen de K. un poeta sin rival, un artífice que, en este género, aparece sin maestro ni discípulo. En la Oda a un ruiseñor, profundamente humana, el poeta, torturado por el misterio del dolor y la muerte, sorprende en el canto del ruiseñor un símbolo de belleza para la cual no existen decadencia ni muerte, y en la Oda a una urna griega se manifiesta la inmortalización de la belleza por el arte en contraposición a la caducidad de la vida. Ode to Autumn (Al Otoño) es una composición que comunica una imponente serenidad, y en la que el poeta abandona todo razonamiento y se complace en gozar de la belleza y la paz que proporciona esta densa y serena estación. En la Ode to Melancholy, llena de contenida emoción, por el contraste entre el placer que la visión de la belleza mortal produce al poeta y el sentimiento de su fragilidad, ofrece una oda de impecable perfección. La Oda a Fanny Brawne, publicada póstuma en 1848, es un poema de amor y de celos, tierno y humano, en el que vemos a K. quizá en el momento más apasionado.
El epistolario de Keats. No podemos olvidar su epistolario. Son cartas intensamente personales de un joven lleno de pasión, ansiosas de vida, la cual había de ser cortada trágica y precipitadamente. Con razón se ha dicho de ellas que encierran su mejor biografía. No se distinguen ni por su elegancia ni por su ingenio; son, simplemente, cartas escritas a sus hermanos George y Thomas, a su hermana Fanny, a Georgiana Augusta, su cuñada, casada con George en 1818. Seguramente fue éste el familiar que recibió las cartas más íntimas de K. Por ellas vemos que K. se portó como un perfecto hermano mayor. De entre todas estas epístolas una de las más admirables y enternecedoras es la dirigida a su hermana aconsejándola y haciéndole advertencias para el día de su confirmación. Hay otras a sus editores y amigos, todas ellas demostrativas del aprecio que sentía por la amistad y el placer en comunicar por escrito sus más íntimos pensamientos. En este epistolario de K. destacan las cartas a su novia Fanny Brawne, expresándole su cariño, curiosidades, miedo y zozobras, o las dirigidas a alguno de sus amigos testimoniándole su adoración por ella.
Desde Italia apenas escribe. El poeta se hallaba al borde de la tumba.
Contenido de su poesía. Distintamente de lo que sucece con Byron (v.) y Shelley (v.), la poesía de K. carece de ideas religiosas fundamentadas, aparte de la reverente admiración que le producían la vida y la naturaleza, y difiere de ellos en su desinterés por la política y las reformas sociales. En su obra no se encuentran huellas de sentimientos religiosos distintos de su misticismo poético y su amor a la belleza, y está libre de los ideales políticos de Byron y de los ilusorios sueños sociales de Shelley. Tampoco ofrece en primer plano un programa estético, con lo que se aparta de la poesía de Wordsworth (v.). K. se interesa sobre todo por presentar la visión de la naturaleza en toda su auténtica belleza; esforzándose en proporcionar una interpretación poética, adecuada y objetiva, de la vida humana. Extremado idealista en un sentido estético, el amor de lo bello era en K. una pasión, y su continuado ascenso para llegar a la unión con la belleza absoluta constituía su propia vida. K. fue un místico de la poesía, y la supo hallar en la naturaleza (a la que sentía más desinteresadamente que Shelley), en el romance medieval, y en el mundo legendario de la Grecia antigua. A pesar de su juventud estaba dotado además de un maravilloso poder de expresión. Esto es lo que hacía manifestar a Matthew Arnold que ningún otro poeta después de Shakespeare poseía la fascinadora capacidad expresiva de K. ni su facultad de perfección. En el volumen de poesías que publicó en 1820 hay producciones insuperables. K. estaba dotado de una sorprendente capacidad intuitiva, y sin conocimientos clásicos, y a través de traducciones y del estudio de los renacentistas ingleses, supo penetrar el mundo poético de la Grecia antigua con más clarividencia que otros poetas de gran prestigio. Su obra, en conjunto muy selecta, no llega en extensión a la mitad de la de Shelley.
Desde 1931 la casa en que habitó K. en Hampstead (Wentworth Place) se ha convertido en un musco en el que se conservan interesantes objetos pertenecientes al poeta, algunos de sus manuscritos, y primeras ediciones de obras de los grandes románticos ingleses. Lo mismo se ha hecho en la casa de Roma en que murió. |