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Gran Enciclopedia Rialp: Humanidades y Ciencia. Última actualización 1991
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Guzmán el Bueno (Alonso Pérez de Guzmán)
Categoria:
Biografía GER
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
    Noble y militar español de la segunda mitad del s. XIII y principios del XIV. Alonso Pérez de Guzmán nació en León, en 1256. Durante mucho tiempo, se le consideró bastardo, pero hoy día esa suposición es rechazada. Su nombre va indisolublemente unido a la heroica defensa que hizo de la plaza de Tarifa, frente a las acometidas musulmanas. De este hecho deriva la fama de G. el Bueno.
      Hizo sus primeras armas como combatiente contra los islamitas, en 1275. Dirigiendo una mesnada leonesa demostró su valor en tierras de Jaén, en una campaña encaminada a detener el avance de los benimerines (v.). Pero después de firmarse la paz entre Castilla y los musulmanes (1276), G. marchó a Fez con otros caballeros cristianos. Se inicia entonces la etapa africana de la vida de G. el Bueno que, con breves interrupciones, duró hasta 1291. Fue el jefe de la milicia cristiana de Marruecos. En diversas ocasiones, combate a favor de Aben Yusef contra los rebeldes de su tierra. Es probable que G. fuera el intermediario entre Alfonso X y el sultán marroquí, a quien el rey de Castilla pidió ayuda para combatir la rebelión de su hijo Sancho (v. SANCHO IV DE CASTILLA Y LEÓN, EL BRAVO). Está en Castilla hacia 128384, pero de nuevo se encuentra en África G. el Bueno en los primeros años del reinado de Sancho IV. El regreso definitivo de G. a la Península tiene lugar en 1291, en cuya fecha se halla en Sevilla, en donde se le nombra alcalde mayor de la ciudad.
      Mientras tanto, la tregua entre cristianos y musulmanes se rompe. Por parte de los benimerines, Aben Yacob declara la guerra santa. Sancho IV prepara la reanudación de la ofensiva cristiana en la zona clave del estrecho. La importante plaza de Tarifa es conquistada por los castellanos, en 1292. Después de una breve etapa de mandato del maestre de Calatrava, Rodrigo Ponce, se nombra alcaide de Tarifa a G. Apenas instalado en su puesto, G. el Bueno tiene que hacer frente a un grave peligro. Los granadinos, descontentos por no haber recibido Tarifa, a la que decían tener derecho, pactan con el benimerín Aben Yacob. El revoltoso infante D. Juan, hermano de Sancho IV, se une a los infieles. Los coaligados pasan al ataque y, a finales de 1293, ponen sitio a Tarifa. El alcaide de la plaza resiste tenazmente. Al parecer, G. tenía noticias del esfuerzo que estaba desplegando en Sevilla Juan Mathe de Luna, camarero mayor del rey, con objeto de armar una flota castellana que socorriese a Tarifa. Desde la plaza sitiada se envían mensajeros a Sevilla. Es posible que en una de estas embajadas, descubierta por los musulmanes, fuese capturado un hijo de G. el Bueno, Pedro Alfonso de G., de nueve años de edad, a quien su padre quería alejar de la zona de combate. Como el alcaide de Tarifa resistía heroicamente y la paciencia de los sitiadores se agotaba, el infante D. Juan tuvo la idea de presentar a G. a su hijo, planteándole el dilema de la rendición de la plaza o la muerte del niño. G. el Bueno, anteponiendo a su amor de padre los intereses generales del reino, prefirió el asesinato de su hijo a la entrega de Tarifa. Según una tradición, él mismo lanzó desde las murallas el puñal con el que mataron al joven inocente (agosto 1294).
      Este suceso, rodeado de una aureola semilegendaria, ha sido negado por algunos historiadores (Giménez Soler), pero otros lo han afirmado con pruebas contundentes (Mercedes Gaibrois). Lo cierto es que el crimen de nada sirvió a los sitiadores de Tarifa que, poco después, al llegar la flota de Juan Mathe, hubieron de retirarse precipitadamente. Tarifa se había salvado gracias a la entereza de G. el Bueno, que vio recompensada su actuación con importantes mercedes regias. Recibió la tierra situada entre las desembocaduras del Guadalete y del Guadalquivir, la villa de Sanlúcar, con las rentas de lo que cargasen y descargasen las naves en su puerto, y las almadrabas de la costa andaluza. Así, gracias a la hazaña del alcaide de Tarifa, se fortalecía la posición del linaje de los G. en tierras meridionales.
      La figura de G. el Bueno volvió a brillar en tiempos de Fernando IV. En la época de la turbulenta minoría, el defensor de Tarifa permaneció incondicionalmente al lado de María de Molina (v.). En medio de un clima extremamente confuso, defendió una vez más la estratégica plaza, atacada por los granadinos (1295). Es interesante observar las estrechas relaciones que mantuvo en esos años G. con Jaime II de Aragón, encaminadas a asegurar Tarifa. G. el Bueno, que contaba con gran estimación del monarca aragonés, alentó por todos los medios la concordia entre Castilla y Aragón. Jugó un papel importante en el acuerdo de Ágreda (1304) y en la puesta en marcha de la cruzada antimusulmana, que se concretó en el cerco de Algeciras (1309). Efectuó una campaña explorativa por la zona del campo de Gibraltar, en el curso de la cual halló la muerte, en lucha con los musulmanes, cerca de Gaucín (septiembre 1309).
      G. el Bueno estuvo casado con María Alfonso Coronel, de la que tuvo cinco hijos. En tierras de Santiponce había fundado y dotado el monasterio de S. Isidoro del Campo (1301). Pero su principal legado consistía en su ejemplo de buen vasallo y de espejo de los ideales caballerescos de la época, al tiempo que con su heroica actitud había consolidado el avance castellano en la zona del Estrecho.
J. VALDEÓN BARUQUE.
    BIBL.: En las crónicas de los reinados de Sancho IV y de Fernando IV se encuentran, dispersos, múltiples datos de la actuación de G. el Bueno (BAE, LXVI, 1953). La legendaria figura de G. el Bueno ha suscitado muchas obras, pero esencialmente de exaltación y con escaso rigor científico. No obstante, podemos recordar: C. ROBLES, Historia documentada de Guzmán el Bueno, León 1927; A. GINIÉNEZ SOLER, La Corona de Aragón y Granada, Barcelona 1908; M. GAIBROIs, Historia del reinado de Sancho IV, 3 vol., Madrid 1922-28; A. MOREL-FATIO, La leure du roi Sanche IV á Alonso Pérez de Guzmán sur la déjense de Tarifa (2 )ancier 1295), ,Bulletin Hispaniquen, II (1900).
     

Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Gran Enciclopedia Rialp, 1991.
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