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Martes, 7 de Septiembre de 2010
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Gran Enciclopedia Rialp: Humanidades y Ciencia. Última actualización 1991
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  Inicio > Enciclopedia GER > Ficha GER
Albareda Herrera, José María
Categoria:
Biografía GER
Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio (electrónico, informático, mecánico, fotocopia, etc.)
    Vida. Científico español; n. en Caspe (Zaragoza) en 1902; m. en Madrid, el 27 mar. 1966. Estudió Farmacia en la Univ. de Madrid y Ciencias Químicas en la de Zaragoza, donde se inició en la investigación científica con los profesores Rocasolano y Ríus Miró. Se doctoró en Farmacia. Catedrático de Agricultura del Inst. de Enseñanza Media de Huesca. Se especializó en Ciencia del Suelo (en sus aspectos naturalista y agrícola) en Bonn, Zurich y Könisberg. En 1932 trabajó en la Rothamsted Experimental Station, sobre caracterización de suelos mediante análisis químico de arcillas. Durante este periodo publicó numerosos trabajos en revistas especializadas. En 1935 fue nombrado catedrático de Agricultura del Inst. Velázquez de Madrid y encargado de explicar un curso sobre Suelos en la Academia de Ciencias de Madrid. En 1939 fue director del Inst. de Enseñanza Media «Ramiro de Maeztu» de Madrid, y, en 1940, obtuvo la cátedra de Geología Aplicada de la Facultad de Farmacia de la Univ. de Madrid. Al crearse, en 1939, el Consejo Superior de Investigaciones Científicas fue nombrado secretario general, cargo que desempeñó hasta su muerte.
      Comienza entonces la etapa más destacada de su vida profesional como ejecutor de una obra calificada por el Dr. Marañón como «uno de los acontecimientos fundamentales de la vida cultural de nuestro país». Buscó por toda España la persona u organismo con posibilidades para la investigación, respetando la personalidad de cada institución existente y creándola donde se ofrecían condiciones favorables.
      Hizo compatibles sus funciones de gobierno y promoción de la investigación científica nacional, con una labor investigadora muy brillante. El Inst. de Edafología, que fundó y dirigió, fue germen de una importante escuela investigadora que se extendió por todo el país, tanto en las cátedras universitarias cuyos titulares se habían formado en el Instituto, como en la creación de Centros de Edafología y Agrobiología. La labor investigadora de estos centros sobre campos científicos relativos a la agricultura y la economía agraria tuvo repercusión a través de los Institutos de Orientación y Asistencia Técnica, promovidos por A., en coordinación con las corporaciones locales.
      El Inst. de Edafología contribuyó a formar investigadores y profesores universitarios en varios campos científicos por ser su especialidad zona de confluencia de diversas ciencias, desde la Geología sedimentarla a la Biología vegetal, y por la amplitud de orientación que A. imprimía a su trabajo investigador. Esta labor en pro de la investigación cimentó el gran prestigio científico de A., lo cual fue a su vez base de unas relaciones internacionales que se extendieron desde su especialidad a todos los sectores de la actividad del Consejo. Su prestigio científico, unido a sus valores humanos, delicadeza en el trato personal, alegría serena y vida de servicio a los demás, le convirtieron en una de las personas más influyentes y destacadas de la cultura española de la posguerra.
      En 1960 fue nombrado rector magnífico de la Univ. de Navarra, cargo que desempeñó hasta su muerte. A. contribuyó a fortalecer las relaciones internacionales de la Universidad y fomentó la proyección social de ésta a toda la región navarra.
      Había conocido en Madrid, en 1935, a mons. Escrivá de Balaguer. En 1937 se hizo miembro del Opus Dei. A partir de entonces la vida espiritual de A. estuvo inspirada en la doctrina y costumbres de esta Asociación. En 1959 se hizo sacerdote, aunque continuó toda su actividad profesional, en la que alcanzó multitud de honores y distinciones: Académico de las Reales Academias de Farmacia, Ciencias y Medicina de Madrid, de la Pontificia de Roma, de las de Ciencias de Barcelona y Zaragoza. Miembro de la Academia de Ingenieros de Estocolmo y de numerosas asociaciones extranjeras. Doctor honoris causa por varias universidades, etc.
      Obras. El suelo, Madrid 1940; Consideraciones sobre la investigación científica, Madrid 1951, etc. (Para la bibl. completa de A., v. «Anales de Edafología y Agrobiología», XXVI, 1-4, Madrid 1967, 13-24. En dicho número, dedicado a A., se da relación de 203 trabajos suyos).
     
      V.t.: CONSEJO SUPERIOR DE INVESTIGACIONES CIENTÍFICAS.
E. GUTIÉRREZ RÍOS.
    BIBL.: E. GUTIÉRREZ RÍOS, José María Albareda (una época de la cultura española), Madrid 1970; M. TOMEO LACRUE y A. CASTILLO GENZOR, Albareda, Biografía de un gran español (inédita); E. GUTIÉRREZ RÍOS, El lenguaje simbólico de la Naturaleza, «Atlántida» 41, Madrid 1969.

Propiedad del contenido: Ediciones Rialp S.A. Gran Enciclopedia Rialp, 1991.
Propiedad de esta edición digital: Canal Social. Montané Comunicación S.L.
Prohibida su copia y reproducción total o parcial por cualquier medio

 
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